Tener perros y gatos en el hogar ya no es concebida únicamente como una experiencia afectiva, o como si se tratasen de un bien más del hogar. En Colombia, las mascotas siguen recibiendo un reconocimiento más amplio en los ámbitos jurídico, laboral y social, al tiempo que se integran cada vez más a los entornos que los humanos solemos frecuentar y a las dinámicas cotidianas propias de la vida familiar.
En los últimos meses se han puesto en marcha normas, alianzas institucionales y decisiones judiciales que fortalecen los servicios, los apoyos y las condiciones laborales de quienes conviven con animales de compañía.
La “Alianza por el Bienestar Animal en el Sistema de Subsidio Familiar”, la entrada en vigencia del artículo 56 de la reforma laboral y la Ley 2473 de 2025 marcan un punto de inflexión en la forma de comprender el vínculo humano–animal. Cada vez más, el bienestar de perros y gatos se integra de manera explícita al concepto de bienestar familiar.
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Mascotas en el sistema de subsidio familiar
El pasado 17 de diciembre, el Ministerio del Trabajo y varias cajas de compensación familiar suscribieron la “Alianza por el Bienestar Animal en el Sistema de Subsidio Familiar”, un acuerdo voluntario orientado a promover programas y servicios dirigidos a trabajadores con animales de compañía.
La iniciativa fue impulsada por la senadora Andrea Padilla, quien destacó el cambio social que respalda esta agenda: seis de cada diez hogares en Colombia y cuatro de cada diez en Bogotá conviven con al menos un perro o gato. Para el Ministerio del Trabajo, el pacto busca que los trabajadores, especialmente los de menores ingresos, encuentren en las cajas de compensación un soporte institucional que también contemple el bienestar de sus animales.
¿Qué ofrecerán las cajas de compensación?
Esta alianza permitirá que las cajas de compensación familiar puedan desarrollar, según su capacidad y oferta institucional, programas relacionados con educación sobre tenencia responsable, campañas de sensibilización, eventos y espacios recreativos para animales de compañía y adecuación progresiva de sedes, parques y áreas de turismo social pet friendly.
Estas iniciativas se suman a los beneficios tradicionales del subsidio familiar, ampliando el alcance de la protección social y reconociendo a las mascotas como parte relevante de la dinámica cotidiana de los trabajadores.
Puede ir al trabajo acompañado de su peludo
Por su parte, el artículo 56 de la reforma laboral, vigente desde junio de 2025, abrió la posibilidad de que perros y gatos ingresen a los espacios laborales con sus amos. Los empleadores podrán permitir la presencia de animales de compañía siempre que el trabajador presente un certificado que soporte la necesidad de apoyo físico, psicológico o emocional.
El abogado Camilo Andrés Montero explica que el ingreso general de perros y gatos a los lugares de trabajo depende de la voluntad del empleador.
No obstante, cuando se trate de animales para apoyo físico, psicológico o emocional, bastará con que el trabajador presente el certificado correspondiente, y en ese caso el empleador no podrá negar su ingreso.
Montero considera que dicha regulación debería incluir protocolos básicos de higiene y salud, bienestar animal, seguridad en el espacio laboral y salud mental, como requisitos de vacunación, manejo de desechos, límites de número de animales, condiciones adecuadas para ellos y certificaciones cuando se requiera por apoyo emocional o físico.
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Mascotas reconocidas dentro del núcleo familiar
La Ley 2473 de 2025 rige desde el 8 de julio de 2025 y modificó normas del Código Civil y del Código General del Proceso para reconocer expresamente a los animales domésticos de compañía y de soporte emocional como parte del núcleo familiar.
Allí se destaca que perros, gatos y otros animales con vínculos afectivos no pueden ser retirados del hogar por embargos, deudas o medidas judiciales, así como se estableció la diferenciación entre animales domésticos de compañía y animales de soporte emocional.
Con este marco, el vínculo afectivo adquiere relevancia jurídica y las mascotas dejan de ser entendidas únicamente como “bienes” dentro de los procesos legales.
Familia multiespecie, un concepto reciente y cercano
La evolución normativa ha ido acompañada de decisiones judiciales que reconocen la familia multiespecie. Algunos fallos han determinado que los jueces de familia pueden conocer disputas relacionadas con visitas o custodia de mascotas después de separaciones, al considerar que los animales forman parte del entramado afectivo del hogar.
El abogado Montero sostiene que este enfoque se apoya en el deber constitucional de solidaridad hacia los animales y en derechos como el libre desarrollo de la personalidad. “Por ello reciben especial protección jurídica como consecuencia del deber de protección animal establecido en la Constitución”, agrega.
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La idea de familia multiespecie responde a lo que muchas personas viven en su día a día. Para millones de hogares, los perros y gatos no son “mascotas” en sentido tradicional, sino compañeros con los que se comparte la casa, las rutinas, las alegrías y también los duelos. Hacen parte de celebraciones, mudanzas y decisiones familiares. De ahí que el derecho y las instituciones hayan empezado a ponerse al día con una realidad que ya existía, los animales de compañía ocupan un lugar afectivo y relacional dentro del núcleo familiar, y protegerlos también significa proteger los lazos que sostienen esas familias colombianas.
Así que el crecimiento de entornos pet friendly en el país refleja cómo hemos ido incorporando a los animales a los espacios que antes eran exclusivamente “humanos”. Cada vez es más común ver perros y gatos en cafés, centros comerciales, zonas turísticas e incluso oficinas. Esta apertura va alineada a la forma en que vivimos y al reconocimiento de que los animales acompañan nuestras dinámicas laborales, recreativas y emocionales. La Colombia urbana y rural está aprendiendo a convivir con ellos, a adaptar espacios y a entender que el bienestar de las personas está profundamente ligado al bienestar de los animales que las acompañan.
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