En la historia de Colombia del siglo XX Otto Morales Benítez ocupa un amplio espacio. Fue un recio escritor, cultor de varios géneros literarios. Su conocimiento estuvo nutrido por el humanismo y se sirvió del ensayo para escrutar la política, interpretar la realidad social y los conflictos que han sacudido al país durante más de medio siglo, sin solución alguna de continuidad. Desde el periodismo de opinión desveló el alcance de los hechos cotidianos, reconoció prestigios, cuestionó desvíos, denunció trampas, abogó por la justicia, promovió la democracia, se alineó con la paz y con la vara de su liberalismo midió la vida de la nación en sus diferentes situaciones y posibilidades.
Morales Benítez era estadista inclinado a introducir en la sociedad una dinámica de cambio, contra la exclusión y la desigualdad. Privilegiaba los derechos humanos, se regocijaba con las expresiones de la cultura, compartía la alegría popular y entendía la función de los partidos como la responsabilidad de trabajar por el bien común y no como un negocio de oportunistas y corruptos.
En más de cien libros que son de su autoría dejó plasmado su pensamiento sobre todos los temas de la humanidad y de la vida. Allí está su legado como patrimonio de todos.