Crítica se torna la situación en zona rural del municipio de El Tarra ante el bombardeo y enfrentamientos de grupos armados, lo que ocasiona el desplazamiento forzado de campesinos hacia Ocaña quienes buscan un refugio humanitario.
Labriegos de las veredas Angalia, San Martín, Filogringo y La 77 entregan declaraciones ante la Personería y la Defensoría Regional del Pueblo, mientras la administración municipal alista un alojamiento temporal de las familias que abandonaron las parcelas ante la agudización del conflicto armado de los últimos días.
El secretario de Gobierno, Hugo Eduardo Guerrero Bayona, convoca de manera extraordinaria al Comité de Justicia Transicional para el seguimiento de los 26 núcleos que arribaron a la personería, al igual que 16 familias atendidas preliminarmente en la Defensoría Regional del Pueblo.
“El Ministerio Público activa la ruta de atención humanitaria y la administración procederá a suministrar las ayudas primarias. De acuerdo a la información se habilitará un alojamiento temporal en el Centro Vida, aledaño a la estación de la Defensa Civil. Si el fenómeno crece volverán a la plaza de ferias y coliseo cubierto Argelino Durán Quintero”, precisó el funcionario quien coordina el plan de contingencia.
El personero de Ocaña, Jorge Armando Bohórquez Lanzziano, denuncia la difícil situación vivida por los campesinos entre el fuego cruzado de la zona del Catatumbo y ahora el temor por los bombardeos de las fuerzas militares en contra del Eln.
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Advierte sobre el impacto de las recientes operaciones del ejército en la subregión del Catatumbo. Líderes sociales aseguran que la violencia continúa de una manera desaforada, las amenazas contra la población civil están latentes y el conflicto se agudiza con la fuerza pública en la zona. “Si bien es cierto el ejército debe garantizar la seguridad los labriegos se encuentran en medio del fuego cruzado y abandonan las parcelas para buscar protección. Resultado de esas confrontaciones ya se encuentran más de 40 familias en Ocaña y me cuentan que vienen más”, reiteró el profesional del derecho.
Las alertas están activadas para la actuación de las autoridades locales, departamentales, nacionales y organismos Internacionales de Derechos Humanos.
El temor es generalizado por las confrontaciones entre subversivos del Eln, disidencias de las Farc y ahora un tercer actor como el ejército colombiano quien intenta retomar la zona. Preocupa las operaciones porque están entre el fuego cruzado y no encuentran otro camino que salir corriendo hacia las grandes ciudades.
“Desde la institucionalidad, llamamos al respeto del Derecho Internacional Humanitario a verificar punto a punto dónde están realmente esos grupos armados y evitar que la población civil quede en medio de la confrontación y riesgo de amenazas, confinamientos, desplazamientos y homicidios”, precisó.
También hay una alerta teniendo en cuenta que se aproximan las elecciones y el proceso democrático se puede ver afectado con la suspensión en algunas veredas del Catatumbo.
En conjunto para la atención caracterización de los núcleos el censo de los desplazados para entregar las ayudas humanitarias de acuerdo a la Ley 1448. Afecta a los estudiantes de las escuelas y se reubique, cada personero debe adoptar mecanismos con el fin de contrarrestar el fenómeno para el derecho fundamental a la educación.
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