Entre los mare Chukchi y de Siberia Oriental, en el Ártico, se encuentra la isla Wrangel, declarada en 1976 santuario natural por el Gobierno de Rusia, el cual en 2004 se convirtió en Patrimonio de la Humanidad por decisión de la Organización de las Naciones Unidas para la Educación, la Ciencia y la Cultura (Unesco).
Este paraíso de 7.510 kilómetros cuadrados, para la vida silvestre, es una de las áreas naturales protegidas más remotas y gélidas del país, según la revista National Geographic. Y a pesar de sus extremas bajas temperaturas, el territorio alberga una increíble variedad de flora y fauna.
La publicación refiere que la isla Wrangel es el mayor terreno de cría del oso polar, pues hasta 400 hembras acuden allí en invierno para criar a sus cachorros. Además, es el hogar de gran parte de la población de morsas del Pacífico del mundo y la única colonia de nidificación del ánsar nival que existe en Asia.
Lea además Osos polares, hacinados en una isla a causa del cambio climático
Este lugar alberga búhos nivales, bueyes almizcleros, zorros árticos, renos, e inmensas poblaciones de lemmings y aves marinas. Algo particular es que no hay mosquitos. “Los paleontólogos creen que Wrangel es también el último territorio donde vivió el mamut lanudo. Una subespecie enana de este animal prosperó allí hasta 1700 AC, más de 6.000 años después de que las poblaciones de mamuts se extinguieran en otras zonas”.
Lamentablemente, el cambio climático igualmente ha hecho mella en esta zona del Ártico y el deshielo empuja a las manadas de osos polares a pasar más tiempo en tierra firme y a acercarse cada vez más a los pueblos, lo que representa un peligroso.
Aquí presentamos unas espectaculares imágenes tomadas por National Geographic, para que conozcan ese paraíso natural ruso.
