La mortalidad de niños por desnutrición volvió a ser noticia nacional, para sorpresa y tristeza general, cuando se creía que era una problemática solucionada.
Los hechos vinieron a poner en claro que esa era una creencia equivocada, pues la última encuesta de situación nutricional en Colombia (2010) ya mostraba que La Guajira tenía un índice alto de esta patología en la población menor de cinco años 27,9 %, pero que era la tercera preocupación del país, pues los departamentos de Vaupés y Amazonas, que tienen mayoría de población indígena, lo superan: Vaupés, con 34,7 % y Amazonas, con 28,7 %.
La Sociedad Colombiana de Pediatría (SCP), agremiación de especialistas que pretenden garantizar los derechos a la salud y a la nutrición de los niños y adolescentes, ha estado al tanto de esta problemática, buscando mejorar la calidad de vida de las actuales y futuras generaciones de La Guajira.
Colprensa habló con el doctor Nicolás Ramos, presidente de la Sociedad Colombiana de Pediatría, acerca de esta problemática.
- ¿Cómo se determina si un niño tiene desnutrición?
Hay signos clínicos y bioquímicos, como el estado de la piel, la caída del cabello. El peso y la talla se puntean en unas curvas de crecimiento y se hace la comparación.
- ¿Qué tipos de desnutrición existen?
Existe desnutrición aguda, la cual puede llevar a un niño a la muerte y la desnutrición crónica, que disminuye las defensas en el infante, es decir, puede causar que una infección o virus genere entre tres o cuatro veces más riesgo de muerte.
- ¿Cómo ve el panorama de la desnutrición en el Colombia?
La desnutrición es un problema crónico que ya viene desde hace mucho tiempo en el país, el tema se ha agudizado por falta de estrategia del Gobierno de incrementar los programas de intervención a personas vulnerables a estas enfermedades.
- ¿Específicamente cómo están las cifras este año, con respecto al pasado?
El año pasado fueron reportados 390 niños muertos por el factor de nutrición y actualmente no solo en La Guajira, sino en Bogotá, Vichada y otros departamentos hay niños padeciendo este mal, es decir, que el problema sigue.
- ¿Considera usted que hay suficiente acción del Gobierno para solucionar esta problemática?
Creo que en cierta medida el Estado ha sido sordo, en el país la salud pública no es tan buena. El Gobierno tiene la responsabilidad de erradicar la desnutrición, implementando programas y políticas nacionales que incluyan la población más vulnerable, como indígenas y afrodescendientes. Se tiene que proteger la vida de los niños en riesgo de esta patología. Aunque la sociedad civil ayude brindando agua y comida a quienes los necesitan, esa no es la única solución.
- ¿Qué debe hacer una persona si nota en su hijo síntomas de desnutrición?
Lo primero que se debe tener en cuenta es que no todo niño flaco es desnutrido, hay niños que son delgados y gozan de buena salud, por eso la clave está en que las familias lleven a sus hijos al pediatra. Se debe asistir al médico con frecuencia, para hacer un diagnóstico de las etapas de crecimiento del niño y evaluar el conjunto de signos. Esto no es nada complicado y sí puede ayudar mucho.
- ¿Ustedes, como Sociedad Colombiana de Pediatría, qué programa tienen para atacar la desnutrición?
Trabajamos en un convenio de cooperación con el Texas Children’s Hospital, ejecutando el programa SAIL (Salud y Autosuficiencia Indígena en La Guajira) en el que ayudamos a niños de ese departamento. En los dos años que llevamos realizando esta acción, ningún niño que hemos atendido ha muerto. Lo que significa que en el país podemos dirigir de forma adecuada esta patología, para evitar la muerte.
*Bogotá | Colprensa
