La hemofilia es una enfermedad hereditaria que le impide a una persona lograr la coagulación normal de la sangre. Sus principales síntomas son sangrados internos, principalmente en articulaciones como rodillas, tobillos y codos.
Las consecuencias de este sangrado son daños en los órganos y tejidos, lo que podría afectar a la persona para toda la vida.
Uno de los principales miedos de los pacientes con hemofilia es el de realizar actividades físicas o algún deporte. Sin embargo, con la respectiva asesoría médica, el ejercicio resulta ser un factor importante para combatir este trastorno.
Ese fue el principal mensaje que entregó el especialista en medicina del deporte Harold Arévalo, quien aseguró que "para los que tienen esta enfermedad, es necesario analizar qué tipo de deporte pueden hacer y, lo más importante, que lo practiquen", dijo.
Esa actividad debe ser guiada y monitoreada. El especialista explica que hacer deporte no significa hablar de alto rendimiento.
Arévalo recomienda y advierte no automedicarse al momento de ser diagnosticada la enfermedad, pues "lo mejor es dejar que los médicos lo asesoren para prevenir la pérdida de órganos o tejidos que, además, son irrecuperables".
La inclusión de la actividad deportiva en esta enfermedad ayuda a controlar el dolor, retornar a la máxima función de las articulaciones y, además, mejora el componente aeróbico de las personas.
Sin embargo, el tiempo para ejercitarse dependerá de lo avanzada que esté la enfermedad en cada persona. "Es importante que los pacientes hemofílicos consulten con su médico el tipo de actividad y la intensidad de la misma".
Insistió en recordar que "sin importar que tengan o no esta enfermedad, las personas deben pensar en hacer actividad deportiva", porque no existe una edad específica en la que podría aparecer.
