Una celebración organizada por internos en la cárcel La Paz de Itagüí, Antioquia, a la que habría ingresado un artista vallenato sin autorización oficial el pasado 1 de abril, derivó en una indagación previa abierta por la Procuraduría contra funcionarios del Instituto Nacional Penitenciario y Carcelario (Inpec).
El escándalo de la fiesta organizada por los jefes de las bandas criminales de Medellín y el Valle de Aburrá condujo incluso a la suspensión de diálogos con el Gobierno y a la salida del director de la cárcel.
“Rechazamos de manera contundente y categórica lo ocurrido, y a partir del día de hoy suspendemos la agenda de interlocución con los Voceros de las Estructuras hasta no tener claridad sobre su responsabilidad en los hechos ocurridos”, dijo el equipo negociador oficial.
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El Ministerio Público conoció los hechos a través de medios de comunicación y busca individualizar a los servidores del Inpec que habrían permitido la entrada del cantante al establecimiento.
Como parte de la investigación, la Procuraduría Regional de Instrucción de Antioquia realizará hoy una inspección disciplinaria al centro penitenciario y a la Dirección Regional del Inpec.
La concejala de Medellín Claudia Carrasquilla fue la persona que alertó sobre la presencia del cantante vallenato Nelson Velásquez al interior del penal, en un evento que habría contado con la participación de internos vinculados a la mesa de Paz Urbana.
El caso derivó en una serie de medidas por parte del Inpec, que aseguró que la actividad no fue autorizada por el Gobierno ni por la dirección de la entidad.
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