La Sala de Casación Penal de la Corte Suprema de Justicia confirmó la condena de 162 meses y 10 días de prisión contra Santiago Zuluaga Ossa por el delito de homicidio en grado de tentativa, luego de concluir que el 4 de octubre de 2015 intentó asfixiar con una bolsa plástica a Paula Andrea Gutiérrez Echeverri y la abandonó en el río Pantanillo en el municipio de El Retiro, Antioquia, como represalia ante la negativa de la mujer a interrumpir un presunto embarazo.
El expediente judicial detalló que Gutiérrez Echeverri y Zuluaga Ossa sostuvieron una discusión alrededor de las 10:30 de la noche, motivada por la decisión de ella de no consumir unas pastillas abortivas que él le entregó días antes. Según el testimonio de la víctima ante los estrados, la relación se tornó tensa cuando ella le comunicó la sospecha de su estado de gestación , tras lo cual el hombre asumió una actitud posesiva y le advirtió que "él iba a hacer lo que fuera para que no tuviera ese bebe".
Durante el encuentro en un muro de contención contiguo al afluente, Zuluaga Ossa indagó nuevamente si ella continuaría con la ingesta del medicamento y, ante la respuesta negativa, procedió a atacarla. "Sacó una bolsa, la bolsa recuerdo que era blanca y cogió la bolsa y estiró la bolsa y yo obviamente, o sea, yo me asusté", relató Gutiérrez Echeverri durante el juicio, donde precisó que el agresor se abalanzó y le apretó el cuello para asfixiarla. La afectada detalló que intentó defenderse con sus manos y pies, pero perdió el conocimiento por la fuerza ejercida sobre la bolsa.
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Momentos después, la mujer despertó sumergida en el río Pantanillo. En su declaración, precisó que "apenas podía sacar la cabeza para gritar y todo mi cuerpo estaba sumergido en el agua", instante en el que avistó la sombra de dos personas a quienes pidió auxilio. Jesús Daniel Hernández Román y David Alejandro Román Hernández ingresaron al cauce, la sacaron del agua y la trasladaron a un centro asistencial. Los testigos relataron que la encontraron aferrada a una piedra, con una herida sangrante en la cabeza y escoriaciones en el cuello descritas "como cuando lo intentan ahorcar a uno".
La médica Lizeth Marín Gómez, quien brindó la primera atención en el hospital San Juan de Dios, documentó hipotermia, una herida en la región occipital y escoriaciones. Sobre las marcas cervicales, la profesional explicó que los hallazgos en la parte anterior del cuello concordaban con el relato de la compresión externa. "No hubo un ahorcamiento, hubo un intento, una maniobra asfíctica que fue suspendida y no hubo el deceso de la víctima", aclaró la doctora en el interrogatorio.
En primera instancia, el Juzgado Tercero Penal del Circuito de Rionegro emitió un fallo absolutorio el 13 de febrero de 2019, al restarle credibilidad a la mujer por inconsistencias sobre la confirmación clínica de su embarazo. Sin embargo, la Sala Penal del Tribunal Superior de Antioquia revocó esa decisión en 2021 e impuso la pena privativa de la libertad.
La Corte Suprema avaló esta condena y señaló que, aunque existieran dudas sobre la gestación real, "así la joven mintiera sobre el estado de embarazo tal circunstancia no implica que mintiera acerca de la grave agresión de la que fue víctima", validando de esta manera la correspondencia entre los testimonios, las lesiones físicas corroboradas por los médicos y la materialidad del intento de homicidio.
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