En los últimos años el paso elevado que tiene más de dos siglos de construcción, le hicieron algunos soportes para evitar que la estructura se desplome; intervenciones que no tocaron la construcción antigua, tal como lo exige la Dirección de Patrimonio del Ministerio de Cultura.
La reciente creciente del río Chitagá encendió nuevamente las alarmas del eminente peligro en que se encuentra la estructura de Puente Real y, ante esta situación, la administración municipal inició las gestiones para que la Gobernación a través de la Secretaría de Cultura y la Dirección de Patrimonio del Ministerio de Cultura retomen el tema de la recuperación del paso elevado.
El alcalde Jorge Andrés Rojas Pacheco manifestó que desde el año pasado empezó a trabajar en un proyecto para que el gobierno departamental y nacional asignen recursos que permitan las intervenciones estructurales y obras de mitigación.
También precisó que según el Decreto 1746 de 2003 la Dirección de Patrimonio es la entidad encargada de diseñar, coordinar, elaborar, dirigir y ejecutar los proyectos y programas relacionados con la valoración, protección, conservación, restauración y atención de emergencia de los bienes de interés cultural de carácter nacional.
Datos
Puente Real de acuerdo con la resolución 0109 de 9 de febrero de 2005 es una obra de ingeniería que corresponde a una época, estilo, tipo y combinación de elementos que la definen como original o de singular construcción.
Al igual que describe los valores de orden temporal, físico, estético, representatividad cultural, que lo catalogan como de incalculable riqueza arquitectónica que contribuyó al legado histórico de las comunicaciones y el transporte en Colombia.
Al igual que en las reseñas de importancia se le conoce como Camino Real o Ruta Libertadora y escenario la Batalla de Los Mil Días y de otros sucesos que marcaron la historia de esa región de Norte de Santander.
Por acuerdo del Concejo pasó a ser declarado patrimonio histórico y cultural de Chitagá.
El puente tiene 18 metros de largo y tres de ancho y fue construido con autorización del gobierno español, que en su época tuvo un costo de 200 pesos.
En 1876 el Gobierno autorizó el cobro del pontazgo (peaje) por pasar a personas, cargas y animales.
