Cansados de esperar por el suministro de agua desde hace dos meses, los habitantes del barrio La Esperanza del municipio de Villa del Rosario, se tomaron ayer la Autopista Internacional de manera pacífica, para exigir que la empresa Aqualia les reanude el servicio lo antes posible.
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Los residentes de este sector señalaron que están totalmente “secos” y no pueden seguir comprando carrotanques de agua que cuestan $80.000 o $120.000 y, aparte pagar los recibos que llegan puntualmente cada mes sin haber obtenido el servicio.
“Llevamos dos meses sin agua y este es un servicio esencial. Uno puede vivir sin luz y sin gas, pero sin agua, no. Yo soy del sector de la salud y no he podido ir a trabajar porque no tengo ropa limpia, no tengo cómo lavar los uniformes y el sueldo no me alcanza para comprar otro carrotanque que no dura más de 20 días”, dijo Ana Mari Méndez, vecina del sector.
La comunidad señala que el agua que compran llega sucia, por lo que es un riesgo consumirla, pero no tienen más opciones, ya que la necesitan principalmente para cocinar y suplir las necesidades fisiológicas.
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“En la parte alta todos estamos sin agua y nadie nos da solución, por eso tomamos la decisión de salir a protestar de manera pacífica. Los recibos nos llegaron el domingo y cada vez más caros, nosotros lo que pedimos es agua, un servicio esencial, si no nos dan respuesta nos vamos a tomar Aqualia y la alcaldía”, indicó otra vecina del sector.
La Opinión conoció que esta situación se está presentando en diferentes sectores del municipio histórico como en los barrios Santander, Primero de Mayo, Turbay Ayala, Antonio Nariño, San Gregorio, Lomitas y Los Trapiches, en donde los habitantes también han salido a protestar y a cerrar las vías, para exigir una pronta solución.
“La empresa desde que llegó no ha solucionado nada, no se sabe cuál es peor, si la que se fue o esta. Aquí no vivimos familias de dos o tres personas, aquí vivimos con niños, abuelitos, personas que necesitan cuidados y sin agua es difícil sobrevivir. Uno compra un carrotanque, pero eso viene por la mitad, no nos dura nada. Nos dicen que por las lluvias no hay agua, pero cuando no llueve entonces que es por la sequía, ya no aguantamos más”, mencionó otro vecino de la zona.
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