Marco Rubio, secretario de Estados Unidos, dijo este domingo que la Administración Trump no rechaza que los integrantes europeos de la OTAN desarrollen sus propias capacidades militares, ya que la Casa Blanca no quiere países vasallos y dependientes, sino aliados fuertes.
“No queremos que Europa dependa de nosotros; no estamos pidiendo que Europa sea un vasallo de los Estados Unidos”, aseguró el jefe de la diplomacia estadounidense en una rueda de prensa en Bratislava, junto al primer ministro eslovaco, Robert Fico, retransmitida por el Departamento de Estado.
El funcionario de la Administración Trump también afirmó que en una alianza integrada por países, cuanto más fuertes sean sus miembros, más fuerte será la alianza, y por eso señaló que EE. UU. no ve mal que otras naciones tengan más influencia en la OTAN o mejoren sus capacidades militares.
“Queremos que la alianza sea tan sólida que nadie se atreva jamás, nunca, a ponerla a prueba, que nadie se atreva a desafiarla. Por ello, vemos con buenos ojos cualquier medida que tomen los miembros individuales para fortalecer la alianza. Lo vemos como algo muy positivo”, aseguró. Por eso, insistió en que Estados Unidos quiere ser el socio de Europa y “trabajar juntos”.
Lea aquí: Estados Unidos le pasa la primera factura a Venezuela: “no es caridad”
Marco Rubio y su opinión sobre los vínculos con Europa
Marco Rubio argumentó en medio de su mensaje inicial en le inicio de su discurso de la Conferencia de Seguridad de Múnich que el vínculo transatlántico no es solo militar o comercial, sino que se base en una cultura y raíces comunes.
El secretario de Estado opinó que no hay nada “controvertido” en que la idea de que cada país debe priorizar sus intereses nacionales sobre todo lo demás. En el caso de que haya “desajustes” entre intereses diversos, dijo, es cuando entra en juego la asociación para intentar adaptarse el uno al otro y “encontrar una forma de avanzar”.
En relación a Irán, el secretario de Estado norteamericano destacó que su Gobierno está centrado ahora en una salida negociada sobre su polémico programa nuclear pese a reconocer que es una tarea complicada. “Estamos tratando con personas que toman decisiones geopolíticas basándose en pura teología”, dijo.
Respecto a Siria, el secretario de Estado dijo que su país ha elegido dar una oportunidad a las nuevas autoridades de estabilizar la situación, pero reconoció que es un desafío importante y que la otra opción era dejar que el país se rompiera en otra guerra civil.
Gracias por valorar La Opinión Digital. Suscríbete y disfruta de todos los contenidos y beneficios en http://bit.ly/SuscripcionesLaOpinion.