Lo que debía ser una tarde de almuerzo de cumpleaños en Valencia, España, se convirtió en una pesadilla para una familia colombiana radicada y nacionalizada hace años en la ciudad.
Ellos denunciaron haber sido víctimas de una brutal agresión policial que incluyó golpes, esposas y comentarios xenófobos, lo que les hizo sufrir un aparente caso de racismo.
Los hechos se desencadenaron el pasado sábado, 17 de mayo, alrededor de las 3:00 p.m. hora local, cuando Layli Colorado, una joven colombiana de 26 años, caminaba por la calle San Vicente Mártir.
La amiga de Layli se acercó a los uniformados para recriminarles su actuación, pero la respuesta fue tajante: no debía meterse, no “era asunto de su incumbencia”. Decidieron marcharse del lugar, pero la situación tomó un giro inesperado.
Uno de los policías las siguió y, en tono agresivo, les exigió identificarse. Tras esto, Layli se negó, argumentando que no habían hecho nada malo al cuestionarles si no se estaban pasando con esos jóvenes.
“Le pregunté por qué (debía identificarme) y, cuando me pidió a mí la documentación, me negué porque consideraba que no habíamos hecho nada; así que me dijo que tenía que irme arrestada, ante lo que me negué de nuevo”, añadió Layli.
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La negativa de la joven desató la violencia de los uniformados. Según su testimonio, un policía la empujó contra un carro, le puso las esposas y comenzó a golpearla. Después llegaron más uniformados para unirse a la golpiza.
“Me empuja de espaldas contra un coche para ponerme las esposas; después me tiraron al suelo y empezaron a golpearme”, detalló Layli, en una denuncia que ha puesto en el centro del debate la actuación policial y la posible discriminación racial en la ciudad.
Los padres de la colombiana también fueron agredidos, según ellos, en medio de un acto de xenofobia.“Sentí mucha rabia, impotencia, miedo e indefensión cuando varios agentes de la Policía Nacional me golpearon y esposaron, simplemente por negarme a identificarme después de afearles que trataran mal a dos jóvenes a los que acababan de detener”, dijo Layli al medio español. Pero no todo acabó ahí.
Layli Colorado relató que, aproximadamente dos minutos después de que los uniformados comenzaran a agredirla, sus padres y un amigo llegaron al lugar. Ellos se encontraban en un edificio cercano y habían presenciado la escalofriante escena.
Leila Rodríguez, madre de Layli, contó a Blu Radio que al llegar se encontraron con su hija “reducida” y recibiendo múltiples golpes. Se acercaron a los uniformados para preguntar qué sucedía y por qué estaban agrediendo a la joven, pero no obtuvieron respuesta. Minutos después, ellos también fueron agredidos.
“Una amiga se acercó a preocuparse por mí y la empujaron de mala manera, mientras que a mi madre la tiraron al suelo y la golpearon con la porra (el bolillo) reiteradamente, y también a mi padre y al otro chico; todo el que se acercaba”, narró Layli. “Y no paraban de llegar patrullas y agentes de policía; habría una decena de policías allí”.
La brutalidad del suceso fue captada en un video grabado desde un edificio cercano, que ya circula en redes sociales y se ha convertido en una prueba crucial para la familia. En las imágenes se observa a un grupo de al menos cinco policías con sus bolillos en mano mientras golpean a varias personas.Las cámaras documentaron cómo los uniformados lanzaron a una de las mujeres contra el piso y luego comenzaron a golpearla repetidamente con el bolillo. Otros agentes sostenían a una persona contra una pared y la golpeaban, mientras algunos perseguían a otra por la calle.
Tras la golpiza, Layli aseguró que fueron llevados a una estación y permanecieron retenidos por más de 12 horas. Durante el arresto, la violencia física y verbal continuó.
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“A mí varios agentes me encerraron en un cuarto pequeño, sin cámaras, y me insultaron, me pegaron y me amenazaron con saltarme los dientes; y lo mismo al amigo de mis padres”, sostuvo.
La madre de Layli está convencida de que se trató de un acto de xenofobia, ya que afirmó que la joven española que acompañaba a Layli no fue agredida en ningún momento.
“A ella no le pegaron. A nosotros sí nos pegaron. De hecho, nos dijeron: ‘colombianos de mierda, vosotros sois una mierda’. Hay un chico que grabó de frente cuando ese policía dijo eso”, reveló Leila a Blu Radio.
La Policía de Valencia se pronunció sobre el hecho
Ante la denuncia de agresión y xenofobia, la Policía Nacional de Valencia emitió un comunicado conocido por eldiario.es, en el que detallaron su propia versión de los hechos ocurridos el pasado sábado.
El relato oficial difiere sustancialmente de la narrativa de la familia, presentando un escenario de interferencia ciudadana en un procedimiento policial.
Según la Policía, sus agentes acudieron a la Calle San Vicente de Valencia para intervenir en un restaurante donde dos hombres, al parecer, estaban amenazando a otro con un cuchillo.
Fue en el momento en que los uniformados capturaban a los sospechosos y los identificaban en la vía pública, cuando, según su versión, dos mujeres (entre ellas Layli Colorado) intentaron “obstaculizar la actuación policial y provocar una reacción hostil” contra los agentes.