Ocho meses después de la última guerra en Medio Oriente, Israel y Estados Unidos lanzaron un ataque conjunto sin precedentes contra Irán, en una ofensiva que marca un nuevo y peligroso punto de quiebre en la región.
El anuncio fue hecho por sorpresa por el ministro israelí de Defensa, Israel Katz, mientras desde las primeras horas de la mañana se registraban explosiones en Teherán, la capital iraní.
El presidente estadounidense, Donald Trump, confirmó que se trata de una operación conjunta “masiva” y llamó al pueblo iraní a tomar el poder una vez finalice la ofensiva militar. En un video difundido a través de Truth Social, aseguró que Irán “rechazó toda oportunidad de renunciar a sus ambiciones nucleares”.
“Puede que se pierdan las vidas de valientes héroes estadounidenses y tengamos bajas, algo que suele ocurrir en la guerra, pero lo hacemos no para ahora; lo hacemos para el futuro y es una noble misión”, afirmó Trump. Una fuente de la Administración estadounidense citada por Reuters indicó que la operación podría extenderse durante varios días.
Por su parte, el primer ministro israelí, Benjamín Netanyahu, quien venía presionando a Washington para impulsar un cambio de régimen en Irán, sostuvo que esta guerra será “mucho más fuerte” que la iniciada en junio y que tiene como objetivo “eliminar la amenaza existencial que representa” el Gobierno de los ayatolás.
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Respuesta de Irán: misiles y drones contra Israel
La reacción iraní no se hizo esperar. Los Cuerpo de Guardianes de la Revolución Islámica afirmaron haber lanzado una primera oleada de misiles y drones contra Israel, como respuesta directa a los bombardeos realizados por Washington y el Estado hebreo.
“Ha comenzado la primera oleada de ataques con drones y misiles de la República Islámica de Irán contra los territorios ocupados”, señalaron en un comunicado, en referencia a Israel.
El Gobierno iraní ya había advertido que “no dudará en responder” ante cualquier agresión militar. Esa amenaza comenzó a materializarse con el lanzamiento de proyectiles que ampliaron el radio del conflicto y elevaron la tensión en todo el Medio Oriente, más allá del territorio israelí.