Una historia de vida que se conoció tras el retorno de los ciudadanos del vecino país fue el de la cucuteña Claudia Vega, de 21 años, quien con 34 semanas de gestación y a punto de dar a luz regresó a su país en busca de atención médica.
Primero lo intentó en Ureña y luego en San Antonio, pero en ambas localidades no logró encontrar atención para su caso, por lo que se vio obligada a venir a Cúcuta hacia las 3 de la madrugada de ayer. Los uniformados que se encontraban en el puente Simón Bolívar la recibieron y de inmediato la trasladaron a una clínica.
Ayer, la madre recibía atención médica especializada a la espera de determinar sí el proceso de dar a luz a su niño continua o por el contrario el embarazo sigue avanzando hasta culminar el tiempo requerido.
Otra historia que conmovió en medio del estropicio que se originó con la llegada masiva de venezolano fue la de dos niños que se extraviaron de sus familiares.
Ambos casos ocurrieron en el puente Simón Bolívar, aunque la angustia solo duró pocos minutos, debido a que la Policía pudo reencontrarlos con sus papás minutos más tarde.
Unos mil hombres de la policía velaron por la seguridad en los puentes internacionales.
La Opinión