Las autoridades del departamento se alistan para una eventual apertura de frontera, con un plan de trabajo que comenzará a acordarse desde el lunes y cuyo enfoque es la lucha contra el contrabando.
Así lo dio a conocer el gobernador William Villamizar, quien indicó que, acatando una orden del presidente Juan Manuel Santos, se establecerán mesas encargadas de elaborar las pautas de control migratorio, lucha anticontrabando, seguridad, educación y salud.
Igualmente, se hará otra mesa para definir recomendaciones de carácter binacional, con el fin de que sean tomadas en consideración en las reuniones de ministros y presidentes de Colombia y Venezuela.
Según dijo, para este proceso fue delegado el General Gustavo Moreno, director de la Policía Fiscal y Aduanera.
El uniformado anunció que se pondrán en marcha todas las acciones administrativas y judiciales para tener una frontera saneada.
“Puerto Santander es un objetivo en el que se van a focalizar actividades institucionales para devolver esta parte del departamento a la normalidad”, comentó.
Agregó que las mismas condiciones de control se establecerán en Tibú, Herrán, Ragonvalia, y todos los puntos de frontera.
“Esperamos llegar a un estado de estabilización contra el contrabando de hidrocarburos, carne en canal y ganado en pie, y la inseguriad ciudadana”, dijo.
También expresó que se hará un censo para “conocer a quienes están en el país, con nombres y apellidos”.
Moreno destacó el liderazgo político “que es fundamental para la toma de estas decisiones”.
Por su parte, Villamizar aseveró que de presentarse nuevos ingresos masivos de venezolanos no se descarta la posibilidad de ampliar el corredor humanitario, aunque el objetivo es que este sea aliminado.
“La opinión de la Cancillería del canciller y el presidente es coordinar ágilmente las actividades para que el ingreso de personas se haga con el control que se requiere”, puntualizó.
La Opinión
