La dura lucha de Iván Enrique Bustos, el campesino al que el Estado le quitó 11 vacas y no pudo devolvérselas por la incapacidad de sus funcionarios, cumplió 5 meses.
Este lunes, con la reactivación de los puentes fronterizos en el tema educativo, nuevamente surgieron viejos compromisos que tienen que ver con el trato que recibieron de Colombia sus deportados.
Bustos nuevamente salió a las calles a buscar a los funcionarios de la Dirección de Impuestos y Aduanas Nacionales (Dian) que tienen el poder de devolverle las bestias y al ICA, para saber si ya los sacrificaron. Pero no hubo respuestas.
Sobre el caso, se pudo conocer que la Dian aún conserva con vida las 10 reses en la finca Capachito, sin que se cumpla con una prueba de sangre que verifique por laboratorio si los animales padecen aftosa o brucelosis.
Para el asesor del Plan Fronteras para la Prosperidad, Víctor Bautista, podría haber una esperanza para el campesino.
“Estamos en este momento revisando que termine el proceso de cuarentena para que las entreguemos a él como lo habíamos pensado el año pasado”, dijo, aunque ya van cumplidas tres cuarentenas.
Para el funcionario, no es que el gobierno sea incapaz de devolver las vacas.“Conocemos el caso del afectado y queremos que el repatriado siga teniendo la posibilidad de posesión de estos animales, pero también entendemos que las entidades tienen unas funciones que deben cumplir”, indicó.
Según el asesor, reciente hubo una reunión con la Dian y con el ICA para que esa decisión se tome lo más rápidamente.
“La Cancillería y el Gobierno nacional buscan la mejor condición para estos afectados, pero tenemos que mirar cuál es la posición de los tiempos en que el ICA debe hacer esa revisión”, explicó. “Recordemos que en territorio venezolano existe presencia de aftosa y que Colombia es un país certificado libre de aftosa y cualquier riesgo sanitario implica también un riesgo para toda la economía nacional de los ganaderos y pues entendemos las medidas de previsión para estas actividades”.
Bustos dice que no pierde la fe aunque nadie lo oiga.
*La Opinión
