El expendio callejero de alimentos en el barrio La Parada, en Villa del Rosario, fue calificado por los mismos vecinos del sector como una verdadera bomba contra la salud de los consumidores.
Líderes comunales del barrio, en el que se concentra el mayor comercio informal de Villa del Rosario, dado que sirve de puerta de ingreso para cerca de 38 mil migrantes diarios procedentes de Venezuela, denunciaron que no hay ningún control para la venta de comidas callejeras.
Esta situación es de conocimiento de la alcaldía y de la secretaría de Salud del citado municipio, pero no se ha producido ninguna respuesta a los llamados que se han hecho para que se ponga freno a la venta de papas rellenas, arepas, chorizos, pasteles, sopas, pastas, carne guisada y hasta pizza sin reunir las condiciones de higiene y salubridad.
Lo grave del asunto es que en la última semana, al menos 15 vecinos de La Parada presentaron daños digestivos por el consumo de papas rellenas, las cuales se venden al aire libre, en su mayoría, por ciudadanos venezolanos.
El alcalde, Pepe Ruiz, dijo que controles para frenar estas actividades informales se han hecho dos en el presente año, “pero una vez erradicamos las ventas al día siguiente vuelven y aparecen en mayor número, debido al alto flujo migratorio que soporta el municipio”.
El mandatario llamó la atención de la Policía para que lo acompañe de nuevo el próximo viernes cuando con funcionarios de las secretarías de Gobierno, Salud y la Personería se estará llevando a cabo una tercera brigada.
Ruíz admitió que el riesgo para la salud es alto. Por ello invitó a los ciudadanos a no consumir alimentos en la calle.
La Opinión constató que al menos hay dos docenas de ventas de papas rellenas, cuyos responsables no emplean delantales, tapabocas ni guantes en su preparación. “Lo delicado del asunto es que quien recibe el dinero es el que prepara los alimentos”, denunció Alejandro Casadiego, vecino de La Parada. El Instituto Departamental de Salud (IDS) reforzó los controles sanitarios en la zona de La Parada.
Casadiego reclamó a la Policía para que haga cumplir el Código de Convivencia en lo que tiene que ver con la preparación de alimentos en el espacio público. La invasión del espacio público que protagonizan las ventas de comidas callejeras además de bloquear el paso de vehículos también está generando inseguridad en el barrio, dijo el líder comunal.
Este martes, la Policía Metropolitana también ordenó al comando de Villa del Rosario resultados al respecto.
