Diez meses después del cierre de la frontera, para muchos cucuteños aún no son claras las consecuencias que esta decisión generó en la economía y la dinámica cotidiana de la ciudad.
Hace unas semanas, las palabras del presidente Juan Manuel Santos generaron molestia en muchos sectores, al asegurar que los cucuteños estaban felices con el cierre fronterizo.
Con el fin de medir cuál es en realidad la percepción de la gente frente a este tema, La Opinión contrató una encuesta que permite establecer una interesante radiografia sobre qué tanto ha afectado el cierre a los cucuteños. La muestra, realizada por la empresa encuestadora Gerardo Raynaud, se realizó con 1003 personas de diversos sectores de la ciudad.
En ella se encuestaron hombres y mujeres casi por igual (55 y 45%); cerca de la mitad de los encuestados se definieron como empresarios (47%), de los cuales, las dos terceras partes se declararon como formales y una tercera parte como informales; en el resto de la muestra, el 23% se declaró como independiente, el 19% empleado, el 5,6% desempleado y el 5% estudiante.
Se preguntó en la encuesta acerca de la percepción sobre el cierre de frontera, su repercusión sobre la economía del hogar y de la ciudad, sobre la seguridad y la movilidad; también, sobre la percepción sobre el contrabando y sobre la movilidad desde y hacia Venezuela después del cierre.
A los empresarios se les preguntó por la afectación de su negocio y sus ingresos luego del cierre fronterizo. El 60% de estos considera que el cierre afectó su negocio de forma negativa. En lo que se refiere a disminución de ingresos, el 57% de los formales y el 65% de los informales asegura que sus ingresos se redujeron desde que se cerraron los puentes.
Por su parte, el 78% de los encuestados reconoce que no está contento con el cierre de la frontera, mientras que el 86% preferiría que la frontera se abra.
Entre otros puntos, también se indagó si los encuestados tienen vehículo de placas venezolanas; a los que respondieron afirmativamente, se les preguntó sobre el sitio donde tanqueaban antes y después del cierre y sobre su predisposición a pagar impuesto de rodamiento en la ciudad.






La Opinión
