En un momento donde la resiliencia y el propósito dictan la agenda global, Colombia se convierte en el epicentro de una conversación de alto nivel sobre el impacto sistémico.
Por esto, Araújo Ibarra, Consultores en Negocios Internacionales SAS, IR Foundation, y The Economic of Mutuality Foundation organizaron el conversatorio ‘Economía de la mutualidad, transformando las sociedades desde la estrategia de la empresa familiar’, que se desarrollará el próximo 30 de abril, en el Gun Club de Bogotá.
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Este evento contará con la presencia de Jay Jakub, referente mundial y director ejecutivo de Economics of Mutuality Foundation, quien llega al país para liderar encuentros con grandes empresas familiares, líderes de la Next Gen y los gestores de capital en la región.
“En este encuentro se explorará cómo la Economía de la Mutualidad (EoM) está logrando lo que antes parecía imposible: maximizar la rentabilidad financiera a través de la resolución de problemas sociales y ambientales”, explicó el director operativo en Araujo Ibarra, Consultores en Negocios Internacionales, Andrés Ibarra.
También puntualizó que la tesis que Jakub compartirá con los líderes colombianos va más allá de la filantropía y el “buenismo” tradicional.
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¿En qué consiste la economía de la mutualidad?
Esta propuesta se enmarca en el Capitalismo del Siglo XXI y plantea un modelo que redefine el rol de la empresa dentro de la sociedad, al sostener que las compañías con mayor capacidad de permanencia son aquellas que logran crear valor compartido y duradero para su ecosistema de grupos de interés.
Se trata de un modelo de gestión con una metodología probada —con raíces en la experiencia de Mars, Inc. y con desarrollos y aplicaciones en distintos contextos— que permite a las organizaciones identificar y capturar valor en dimensiones que la contabilidad tradicional suele no reflejar plenamente.
Este modelo económico permite impulsar transformaciones desde el corazón del negocio, fortaleciendo el empleo sostenible y el desarrollo desde adentro, al alinear desempeño empresarial con progreso social y ambiental.
Según el enfoque de evaluación derivado de Mars Incorporated, los pilares a considerar son: impacto comunitario, mayor ingreso y prosperidad de proveedores, mejora de la calidad de vida de los empleados y gestión de huella ambiental.
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De esta forma, en el caso de las empresas familiares, ofrece a fundadores y sucesores una estructura para “blindar” la empresa, fortaleciendo el tejido social y humano de sus cadenas de valor y, con ello, la sostenibilidad generacional.
Este tipo de economía favorece el crecimiento y el desarrollo financiero de una región o sector específico, promueve una prosperidad más integral, contribuye a reducir desigualdades mediante oportunidades, impulsa modelos más solidarios, facilita conexiones culturales y eleva estándares en la cadena de valor.
Para los nuevos líderes o Next Gen, este modelo representa un lenguaje de futuro: uno en el que el rendimiento económico se entiende como el resultado de un impacto positivo medible y gestionable sobre el capital social, humano, ambiental y financiero.
Por su parte, los gestores de patrimonio encuentran en la mutualidad un marco de referencia complementario y, en ciertos casos, superior a enfoques ESG tradicionales, al enfocarse en la creación de ecosistemas de beneficio mutuo que reducen riesgos y fortalecen la eficiencia y la rentabilidad operativa.
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