La Asociación Colombiana de Neonatología (Ascon) está llamando la atención sobre un hecho preocupante que se está presentando en el país y se constituye en amenaza mortal para nuestros niños recién nacidos.
Y es que la prevención frente al contagio por la pandemia de la COVID-19 está dificultando los cuidados esenciales de estas criaturas.
Según Ascon, esta situación podría generar un aumento de las tasas de morbilidad y mortalidad infantil, las que venían disminuyendo antes de la pandemia.
Los informes de la Organización Mundial de la Salud (OMS) nos indican que más de la mitad de las muertes de niños menores de cinco años se deben a enfermedades prevenibles y tratables; esta cifra se incrementaría por la interrupción de la asistencia a los servicios de salud y puede también afectar los avances conseguidos en la reducción de la mortalidad.
Para los especialistas, el primer mes de vida es uno de los periodos críticos para la supervivencia de los recién nacidos. De ahí que en los actuales momentos sea necesario resaltar la necesidad de la atención oportuna y adecuada de la madre y del recién nacido, así como de la vacunación, para poder proteger las vidas de nuestros bebés.
Ante la preocupación enorme que una crisis de salud reemplace a otra si no se mantiene la atención mencionada, Ascon, con el apoyo del Ministerio de Salud y Protección Social de Colombia, han lanzado la campaña “No Todo es Covid”, en el marco del Día Mundial del Bebé Prematuro de este año, en procura de crear conciencia en los padres de familia, cuidadores y personal de la salud.
“Esta campaña es un esfuerzo más que hacemos por los recién nacidos y sus familias” ha dicho la doctora Adriana Ballesteros, representante de Ascon.
Uno de los principales ejes de atención es garantizar que la inmunización de esta población continúe en medio de la actual situación de emergencia sanitaria. La vacunación previene enfermedades potencialmente mortales como polio, tétanos, difteria, tosferina, sarampión o la hepatitis B. Lamentablemente, se ha visto una reducción en la asistencia a los controles postnatales y una disminución en la vacunación, así como una menor participación en programas canguro y consulta de crecimiento y desarrollo. Los recién nacidos y los bebés son especialmente vulnerables a las infecciones, por esto es tan importante protegerlos con la vacunación.
Por nada del mundo, se puede abandonar la vacunación de nuestros niños y recién nacidos. La Organización Panamericana de la Salud reconoce la vacunación como un servicio esencial, por lo que recomienda continuar con los procesos de inmunización de recién nacidos, siguiendo las precauciones establecidas frente a la pandemia. Según el Ministerio de Salud y la OMS, la aplicación de vacunas a recién nacidos y niños menores de 6 años ha disminuido en los últimos meses, para agosto y septiembre de 2020, entre el 20% y el 25%.
Para los recién nacidos, la vacunación se inicia el primer día de vida durante la atención intrahospitalaria y se continúa durante los controles o en los programas canguro para los prematuros. La vacunación es posible y expedita acudiendo a los servicios de salud con cita previa o solicitándola a domicilio, y asistiendo a las unidades móviles o puestos definidos en los territorios. No hay que olvidar que el esquema colombiano de inmunización cuenta con 21 vacunas gratuitas que protegen contra 26 enfermedades.
