Suscríbete
Elecciones 2023 Elecciones 2023 mobile
Editorial
Una peligrosa influencia
El presidente Gustavo Petro  apuntó directamente contra esa guerrilla, al asegurar que “el Eln está permitiendo, con su ‘traqueteo’ y su dogma mental, invadir Venezuela”.
Authored by
Image
La opinión
La Opinión
Viernes, 2 de Enero de 2026

La influencia perversa del Eln en la frontera colombo-venezolana continúa reflejándose en la ocurrencia de hechos y en los datos recabados en investigaciones de organizaciones internacionales especializadas en el crimen transnacional. 

El Catatumbo es, igualmente, otro de los terrenos que sirve de microcosmos para determinar las formas de accionar de esa organización armada ilegal dentro de la guerra que libra contra la disidencia del frente 33 de las Farc.

Al ser afectados los dos importantes territorios por esa peligrosa influencia los resultados para la seguridad y la protección de la vida y los derechos humanos de los habitantes han tenido impacto  desastroso, como se ha comprobado a lo largo de los acontecimientos.

Ahora aparece en el panorama un señalamiento que sin duda generará implicaciones, puesto que el presidente Gustavo Petro  apuntó directamente contra esa guerrilla, al asegurar que “el Eln está permitiendo, con su ‘traqueteo’ y su dogma mental, invadir Venezuela”.

Recordemos que desde 2025, cuando se desataron los enfrentamientos bélicos entre ambos grupos, Petro ha ido haciendo más fuerte sus pronunciamientos en contra del Eln, luego de que no reanudara los diálogos dentro de la ‘Paz Total’, insistiendo desde entonces que a ese grupo solamente le interesa el narcotráfico y sus economías ilegales.

Lo expuesto por el presidente, de que el Eln con sus acciones en la frontera  es otro elemento facilitador de las operaciones y la presión militar por parte de Estados Unidos, en desarrollo de una nueva modalidad de su lucha contra las drogas en el Hemisferio Occidental, concuerda con los análisis especializados sobre la forma en que el Ejército de Liberación Nacional se ha hecho fuerte en los estados Apure y Táchira, por ejemplo.

Una confirmación de lo anterior surge de Insight Crime, que en un informe sobre el estado Táchira afirma que “el Eln controla La Fría desde hace unos seis años, cuando actuó de la mano de las fuerzas de seguridad venezolanas para expulsar a los grupos paramilitares colombianos que antes dominaban el área”.

“En el estado venezolano de Apure, pasando el río Arauca, el frente de guerra oriental exportó el modelo de control social  que le ha resultado efectivo en Colombia. La gran diferencia es que en Venezuela el Eln administra  economías ilícitas y regula el orden social con la complicidad de elementos del Estado”, añade.

Ese poderío alcanzado por esta organización en vastas zonas venezolanas en las que desarrolla sus actividades criminales vinculadas al tráfico de estupefacientes marca varias situaciones. Por ejemplo, que prácticamente se le ha caído la careta al Eln que antes posaba como un presunto dialogante para dejar ver que la paz realmente no figura como prioridad dentro de su agenda.

Al consumirse en ese submundo del narcotráfico prácticamente podría decirse que el Eln está botando la llave al mar, porque tanto a uno y otro lado de la zona fronteriza su actividad se enfoca en esa economía ilícita que le resta opciones valederas para que el gobierno le vuelva a dar la opción de sentarse a la mesa de conversaciones.


Gracias por valorar La Opinión Digital. Suscríbete y disfruta de todos los contenidos y beneficios en https://bit.ly/SuscripcionesLaOpinion

Temas del Día