El Congreso Nacional de Historia reunido en Villa del Rosario en la casa natal del prócer Francisco de Paula Santander y en la sede de la Universidad e Pamplona entre el 26 y el 30 de agosto de este 2021 fue el primer evento conmemorativo de la Constitución de Colombia, con la cual se consolidó la creación de la nueva república tras las victoriosas luchas por la independencia, que rompió con el régimen colonialista de España.
El Congreso conmemorativo contó con delegados de las Academias de Historia, tuvo el apoyo de universidades regionales y de otras entidades afines al derecho y a la historia. Todos ellos aportaron conocimientos y con sus conferencias y ponencias repasaron el proceso de construcción de un Estado naciente, pensado a la luz de principios democráticos que ya eran savia de la política. Fue la génesis de los derechos encaminados a tejer la identidad de los pueblos apartados de las estrecheces de la dominación imperial.
La conmemoración del Bicentenario de la Constitución de Colombia hizo posible refrescar la concepción pluralista puesta en esa Carta por los constituyentes de 1821. Ellos consagraron la división de los poderes públicos, les dieron libertad a los esclavos y dispusieron bases de la libertad de expresión. Un legado que ha tenido desarrollos contra tendencias regresivas que no han faltado en algunas épocas de la nación.
Iniciada la conmemoración del Bicentenario de la Constitución de Colombia con ese énfasis de valoración es un aporte a la comprensión de su desarrollo institucional. Y ello debe llevar al compromiso de seguir avanzando en el perfeccionamiento hasta lograr erradicar los males que representan atraso, como la desigualdad por la división clasista de la sociedad, la violencia recurrente, la pobreza, la corrupción y otras deformaciones que debilitan la vida de todos.
Los actos conmemorativos del Bicentenario que seguirán también deben estar articulados al análisis de la realidad nacional y al reconocimiento de posibilidades que pueden llevar a Colombia a una dimensión democrática de fortalecimiento de la existencia colectiva, librándola de los vacíos que han sido predominantes por la falta de voluntad política para superarlos o por las ideas retrógradas con las cuales se busca imponer privilegios en perjuicio del interés común.
El Congreso Nacional de Historia también deja una lección de organización funcional con un contenido adecuado a sus fines. El orden que tuvo le dio eficiencia y sus conferencias y ponencias se convirtieron en una fuente de saberes útiles para todos los colombianos que deben acercarse al conocimiento de la historia y tener conciencia de los valores forjados en el tiempo de existencia de la nación.
Cabe destacar el trabajo del presidente de la Academia de Historia de Santander y presidente del Congreso, Armando Martínez Garnica. Con el cual hizo posible un evento serio, de importantes temas y todo con una visión que respondía a los objetivos definidos para la conmemoración del Bicentenario.
Villa del Rosario, como lugar que fue “donde todo comenzó”, debe ser tomada en cuenta con la importancia que representa la proclamación de la Constitución de 1821.
