Desde las asociaciones y sociedades médicas y científicas, las autoridades de salud pública y de los sectores de la academia, se está planteando la necesidad de prestarle la más pronta atención a los nuevos problemas que están sufriendo los colombianos en su salud mental como consecuencia de la pandemia que nos viene castigando duramente.
Los informes del Instituto de Medicina Legal y de otras entidades calificadas son preocupantes por el continuo aumento de enfermedades en su salud mental, así como los casos de ansiedad y estrés que afectan a niños, jóvenes, adolescentes y adultos mayores.
Paralelamente, de hospitales, clínicas y centros médicos se reportan aumentos de hasta el 50 por ciento en las urgencias por trastornos alimentarios en los jóvenes.
Para nadie es un secreto: el coronavirus no solo afecta nuestra salud física, sino que está causando graves estragos en el estado mental de muchas personas. En el caso de los trastornos alimentarios se han duplicado. Como se han disparado también las consultas a sicólogos y siquiatras para tratar los múltiples síntomas depresivos. Como medida preventiva, los profesionales urgen a los ciudadanos a adoptar rutinas y métodos de vida saludables para que los síntomas de hartazgo y desesperanza no se vuelvan crónicos y terminen convirtiéndose en trastorno mental.
En las últimas horas – en buena hora – la Procuraduría General de la Nación (PGN) se pronunció sobre este asunto y demandó la máxima atención y cuidado.
Recordó la obligatoriedad de la circular del 14 de abril de 2021, en la que solicitó estricto cumplimiento a lo ordenado por el Ministerio de Salud, para velar por la salud mental en Colombia e informar sobre las acciones implementadas.
A partir de la información recaudada por la PGN, se pudo evidenciar que no hay un avance significativo en la disponibilidad, suficiencia y pertinencia de servicios en salud mental. Además, se siguen presentando limitaciones en el acceso a medicamentos.
Autoridades y entidades responsables de la salud deben responder de manera inmediata al llamado […] para atender en forma efectiva y contundente el tema de salud mental. Cifras de depresión, estrés y suicidio; así como la incidencia que la salud mental pueda tener en violencia intrafamiliar, riñas y convivencia no pueden seguir pasando inadvertidas para los responsables del Sistema de Salud y mucho menos para alcaldes y gobernadores”, expresó en un comunicado la procuradora Margarita Cabello Blanco.
Según cifras de Medicina Legal entre enero y mayo de 2020, se presentaron 917 suicidios en Colombia; esta cifra ascendió a 1051 para el mismo periodo del 2021.
La Procuraduría anunció que seguirá las intervenciones preventivas a las diferentes instituciones con el fin de que se adelanten todas las acciones de promoción, prevención y atención efectiva para garantizar una mejor salud mental en la población colombiana, afectada aún más por la expansión de la pandemia.
Quedan, pues, notificados nuestros gobernantes territoriales sobre este llamado de la Procuraduría. No pueden seguir haciéndose ‘los locos’ ante una grave situación como el demoledor impacto de la pandemia en la salud mental de los colombianos. Y a la comunidad, que también esté pendiente y atenta a que se cumplan las normas y directrices que se han adoptado. Y a seguir autocuidándose porque la pandemia no se ha ido.
