Si $70.000 millones que se esfumaron en medio de la maraña de corrupción en el país para llevarles internet a estudiantes pobres, aún sigue estremeciendo a Colombia, por qué en Villa del Rosario está todo tan tranquilo pese a la denuncia de un detrimento en las finanzas públicas por hasta $40.000 millones.
Teniendo en cuenta la fabulosa cuantía, la cuna del General Santander está ante un megafraude que merece la más contundente acción por parte de todas las autoridades.
Es que no se trata de cualquier suma para una localidad fronteriza y que se está convirtiendo en municipio dormitorio de Cúcuta con una acelerada urbanización, que todos creían le estaba generando una fuente creciente de dinero.
Pero resulta que fue precisamente la aparición de urbanizaciones y conjuntos cerrados la que fue aprovechada para que lujosas viviendas de alto valor terminaran pagando por impuesto predial montos inferiores a los de contribuyentes de los barrios de estrato uno y dos.
Cuarenta mil millones de pesos es el cálculo de lo que se dejó de recaudar, puesto que predios cuyo valor oscila entre $600 y $800 millones, terminaron pagando $4.000 o $16.000 de impuesto predial, según lo expuesto ante la Fiscalía.
Pero hay que insistir, si en Colombia hasta el Congreso de la República hizo debates y llegó a plantear moción de censura por los $70.000 millones, el Concejo de Villa del Rosario para cuándo citará para tratar el caso de esta gigantesca defraudación detectada en Hacienda Municipal.
La misma inquietud es válida y merece una respuesta de la Personería y de las juntas comunales, porque el municipio donde todo comenzó es escenario de semejante situación multimillonaria.
Y así como en el cine: “¿Dónde está el policía?, en este hecho por qué la Procuraduría no ha intervenido ni tampoco la Contraloría Departamental y Nacional. ¿Qué estarán esperando? ¿Es que les parece poco lo sucedido?
Y los honorables congresistas nortesantandereanos ¿qué dirán? O se ¿quedarán callados dedicados a barajar nombres de candidatos a la Alcaldía y Concejo?
De verdad que cada día nos superamos en el país en materia de hechos de corrupción, donde no acabamos de salir de un tremendo caso de corruptela con los bienes incautados a la mafia para caer en este escándalo regional.
La sofisticada operación fraudulenta ocurría o los fines de semana o en la madrugada en la Secretaria de Hacienda rosariense, utilizando resoluciones falsas para hacer las modificaciones al avalúo y al cobro del predial.
Las bases para calcular el impuesto eran bajadas a cuantías absurdas frente al costo real en el mercado inmobiliario y a los datos de actualización catastral que maneja el Instituto Geográfico Agustín Codazzi.
Aprovechando que estamos a un año de las elecciones regionales y locales, resulta de la mayor trascendencia que los habitantes de municipios como Villa del Rosario afectados por ese tipo de maniobras contra las finanzas públicas, castiguen a los politiqueros de turno y les exijan a las administraciones y a los órganos de control más efectividad, contundencia y operatividad en las acciones para proteger los escasos recursos públicos.
Un megafraude de estos no puede permitirse que pase desapercibido y debe exigirse castigo ejemplar a sus autores.
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