Suscríbete
Elecciones 2023 Elecciones 2023 mobile
Editorial
Los retos de seguridad
Los coroneles Fabián Ospina y José Luis Palomino llegaron en reemplazo de George Quintero y Javier Barrera.
Authored by
Domingo, 3 de Marzo de 2019

La Policía en Norte de Santander y Cúcuta tiene nuevos comandantes, producto de los relevos naturales en esa institución. Los coroneles Fabián Ospina y José Luis Palomino llegaron en reemplazo de George Quintero y Javier Barrera. Los oficiales que cumplieron su misión en esta parte dijeron irse con la satisfacción del deber cumplido, que para el caso de Barrera lo sustentó con el hecho de que en 2018 se registraron cerca de 42 homicidios menos que en 2017 en el área metropolitana.

A quienes llegaron a esas comandancias los esperan muchos retos, en medio del ambiente de tensión desatado en la región por las fricciones en la frontera colombo-venezolana.

El departamento y la ciudad están cruzados por delitos como el narcotráfico, el contrabando de combustibles y de mercaderías, la presencia y accionar de grupos como el Eln, Epl, las bandas criminales y organizaciones delincuenciales que generan un ambiente de inseguridad que afecta a toda la ciudadanía.

Entonces, la misión encomendada es una lucha sin cuartel contra esos factores de desestabilización de la tranquilidad del ciudadano que desde siempre ha visto en el policía a un amigo siempre en disposición de protegerlo, defenderlo y ayudarlo, hecho que a la postre se retribuye con el apoyo a la autoridad.

Los habitantes de la región esperan, entonces, que la acción policial en su misión de garantizar el respeto a la vida, honra y bienes de los ciudadanos se cumpla con eficiencia, para lo cual es lógicamente fundamental que exista esa convivencia entre ambas partes, los unos ejecutando las órdenes que imparte la Constitución y la Ley y los otros apoyando y acatándolas.

Hay unos asuntos puntuales que exigen una acción inmediata. Por ejemplo, se reclama una operación sin cuartel contra la llamada banda de La Línea que opera en la zona de El Escobal, en la zona fronteriza que conduce a Ureña (Venezuela) y donde de acuerdo con lo que se ha informado, ha establecido allí una especie de imperio del terror. Este tipo de áreas copadas por la delincuencia y convertidas en sus territorios, no deben de ser permitidas en Cúcuta.

En este frente es muy importante lo anunciado por el coronel Palomino, en la ceremonia de transmisión de mando y que vale la pena resaltar: “Me comprometo a ser el comandante de cada uno de ustedes, me van a ver al frente de sus casas, en cada uno de los rincones vamos a estar prestando el servicio de Policía para garantizar una convivencia pacífica y armoniosa”.

El otro gran detonante, como ya lo han dicho los especialistas, es el narcotráfico que alimenta la inseguridad en la zona rural del departamento y la urbaniza en las ciudades, con el microtráfico. La Policía tiene en ese campo otra gran misión en la que los resultados sean de mayor envergadura, mediante la erradicación, pero también en la continuación de los golpes contra quienes producen la coca, los lavadores de activos y los financiadores.

Se ha advertido, también, que Norte de Santander es donde ahora se registran más secuestros,  que afortunadamente han tenido desenlaces felices para las víctimas y sus familias, porque en muchos casos han logrado ser resueltos favorablemente en operaciones emprendidas por el Gaula de la Policía. Esto confirma la importancia de las labores de inteligencia, de seguimiento y  de operatividad por parte de esta institución.

Indudablemente, en esa función, es vital el trabajo coordinado con las demás entidades del Estado, porque la seguridad no solo se logra con las operaciones policiales exitosas, sino que se consolida mediante las acciones gubernamentales para crear empleo, disminuir la pobreza y cerrar la brecha de la desigualdad social.

Temas del Día