A su corta edad ya ha dado gigantes pasos en su carrera tenística profesional la jugadora cucuteña María Camila Osorio, dejando un buen recuerdo entre el público inglés que la aplaudió en su participación en el afamado torneo de Wimbledon.
Si quisiéramos sacar enseñanzas para ser tenidas en cuenta por los niños y jóvenes cucuteños -para el desarrollo de sus proyectos de vida en cualquier actividad- una de ellas es la constancia, perseverancia, disciplina y el manejo mismo de su personalidad.
Las imágenes de la televisión y la fotografía por ejemplo en que se le ve sonriente despidiéndose de su oponente la biolorrusa Aryna Sabalenka, quien le ganó en la tercera ronda del campeonato sobre césped, muestran el carisma de nuestra nueva estrella del tenis.
Hay que destacar que a sus 19 años María Camila ya entró a la historia del tenis colombiano como la segunda en haber entrado a esa instancia en Wimbledon, como lo había logrado en 1974 Isabel Fernández.
Y las palmas también hay que hacerlas sonar aquí para destacar ese inmenso avance logrado en un trimestre por quien es hoy indiscutiblemente la mejor exponente del deporte blanco en Colombia, como lo ha destacado la misma federación, que no se ha ahorrado calificativos para resaltar el trabajo hecho en la cancha.
“Si miramos a la Camila Osorio (Equipo Colsanitas) de hace tres meses con respecto a la de hoy, muchas cosas han cambiado: ganar su primer título WTA, meterse top 100, jugar su primer cuadro principal de Grand Slam en Roland Garros y meterse a la tercera ronda de Wimbledon”, es el resumen hecho sobre una temporada de ensueño de la juvenil tenista.
¡Gracias María Camila!, hay que decírselo porque en medio de este gran esfuerzo de crecimiento deportivo el nombre de Cúcuta y Norte de Santander también ha sido puesto en alto en Colombia y el mundo donde es mencionado por la carrera exitosa de María Camila.
Aquí debemos traer a colación que eso mismo ocurrió durante muchos años con nuestra otra recordada estrella del tenis como en su momento lo fue Fabiola Zuluaga.
Y volviendo a tocar el aspecto humano de quien en Londres llegó en instantes a sentirse respaldada por el público que asistió a los encuentros, las siguientes palabras describen la sencillez de la jugadora más joven en haber llegado a esta ronda de Wimbledon:
“Nunca había tenido tanta gente viéndome jugar, ni en los torneos de Cúcuta (risas). Fue espectacular porque había momentos donde ganaba un punto y sentía a muchos apoyándome. Fue hermoso y bonito, aunque hubiese sido mejor si hubiera ganado. Espero el día de mañana poder jugar en más estadios así”.
Y qué bueno que detrás de ella apoyándola en la construcción de su carrera tenística sea el entrenador español Ricardo Sánchez, que también es llevado en el corazón cucuteño porque en una temporada estuvo al lado de Fabiola Zuluaga. Luego este hacedor de victoriosas figuras locales del tenis igualmente es merecedor de este reconocimiento.
El tenis mundial tendrá a María Camila para rato, no solo por su juventud y calidad sino además, con un juego siempre en alza, mientras escala posiciones en el ranquin internacional que hoy la tiene en el puesto 94, posición que luego de sus cinco triunfos en las canchas londinenses mejorará varios lugares, siendo además una creyente en Dios y lectora asidua de la Biblia, porque según ella “hay cosas que son muy sabias que uno saca de ahí”.
