En medio del desafío que para la humanidad ha provocado la crisis sanitaria por la pandemia del coronavirus, hay fechas que quedarán grabadas por la trascendencia de los hechos ocurridos en ellas y que en el futuro serán objeto de análisis.
Para Norte de Santander el 18 de febrero de 2021 marcó el inicio del Plan Departamental de Vacunación con la llegada al aeropuerto Camilo Daza de las primeras 1.346 dosis de las vacunas contra la COVID-19.
Y como homenaje a los héroes que en los hospitales y clínicas han atendido a los pacientes contagiados, también quedará en los libros que el 19 de aquel mismo mes empezó la inmunización de los médicos, enfermeras y demás trabajadores de la salud en la región.
Hoy, cuando en el departamento se han aplicado 2.2 millones de dosis, es muy valedera la advertencia de la primera médica que en la región recibió el biológico, como fue la intensivista Zulma Urbina Contreras, sobre los riesgos que corren los no vacunados.
Cuando se trata de expresiones de alguien que ha estado en ese ‘campo de batalla’ y que fue testigo de excepción de cómo se desarrollaba la pandemia antes y después de las vacunas, motiva a tener en cuenta que este avance de la ciencia sí ha arrojado resultados positivos para la vida y la salud.
Luego la marcada reducción de los fallecimientos diarios y el riesgo cinco veces más alto de morir si no se está vacunado, señala que lo logrado durante este primer año de vacunación contra el mortal virus es un factor que beneficia a la salud, la economía y la recuperación de las actividades que se han visto perturbadas.
Haya que reconocer la labor de las autoridades de salud del departamento para poner en marcha, desarrollar y meterle el acelerador al programa de protección contra la enfermedad, donde se han aplicado 1’061.010 vacunas de primera dosis, 762.531 personas ya recibieron las dos dosis, mientras que a otras 193.475 ya se les aplicó el refuerzo; además, a 213.210 personas se les ha aplicado la vacuna de dosis única. En Cúcuta esa labor esencial para salvaguardar a la población que desde marzo de 2020 es acechada por la amenazante pandemia, ha permitido que el 69% de los habitantes cuente con el esquema completo y el 90,7% con la aplicación de primeras dosis y dosis única.
Y en el otro extremo sigue ahí el reporte del comportamiento de la expansión del coronavirus, que hasta el 20 de febrero ya había acumulado 118.531 casos y 5.001 personas fallecidas en el departamento.
Alcanzar el esquema completo es la meta hacia la que apuntan los organismos locales de salud, para que al tener la cobertura total el riesgo de contagio disminuya en gran proporción, aunque sin embargo el cuidado debe seguir siendo el mismo, como lo ha recomendado la propia OMS.
Uno de los trabajos más importantes por fortalecer, y hacia donde ya apuntan las acciones de las entidades especializadas, es la aplicación de las vacunas de refuerzo en población mayor de 18 años y aumentar la cobertura de la vacunación en la población entre 3 y 11 años, donde se reporta solo un 30% de esquemas completos.
La vacunación, en perfecta coordinación con la bioseguridad, es la mejor opción para la derrota total del pandémico enemigo, frente al cual, de todas formas, no hay que bajar la guardia.
