La consolidación de las victorias en las luchas que hicieron posible la independencia de Colombia de la dominación colonial de España, dieron paso a la República. Fue la transición histórica, con la creación de las nuevas instituciones.
Ese proceso tiene comienzo decisivo en el Congreso reunido en Villa del Rosario de Cúcuta en 1821, con representantes de territorios agrupados en la misma causa. Colombia, Venezuela y Ecuador tenían el lazo de unión y obraron bajo un común denominador, asumiendo el compromiso de trabajar en defensa de objetivos recíprocos. La soberanía conjunta fortalecía los ideales asumidos en la perspectiva de un futuro de libertad.
En este 2021 se cumplen los 200 años de ese acontecimiento que tuvo como escenario una porción geográfica de Norte Santander. En Villa del Rosario fue el nacimiento de la República. Un hecho relevante en la historia de la nación. Y la conmemoración debe revestir la importancia que le corresponde, la cual no puede minimizarse ni reducirse a protocolos rutinarios ni inmediatistas. Es una excepcional oportunidad tanto de reflexionar sobre el destino institucional de la nación como de ejecutar un plan que plasme el nuevo desarrollo político, social y cultural como reflejo de las fortalezas de la democracia.
El acto de lanzamiento de este Bicentenario el pasado sábado en la Casa de Nariño con la participación del presidente Iván Duque; la vicepresidenta Martha Lucía Ramírez; el gobernador Silvano Serrano y el gerente para esta efeméride, Luis Fernando Niño, fue indicativo de la importancia que le asigna el Gobierno. En esa perspectiva se debe seguir trabajando para sacar adelante todo lo que está previsto y especialmente proyectos que pueden aportarle a Norte Santander nuevas posibilidades de fortalecimiento de su desarrollo.
Son varios los actos en el programa de conmemoración del Bicentenario. Congresos, encuentros académicos, conferencias y otras actividades culturales, permitirán repasar la narrativa del acontecimiento, medir sus efectos y recrear su legado. También hay obras previstas de gran aliento, entre las cuales está el Centro de Convenciones, de tanta utilidad para esta zona de frontera. Corresponde a la nación aportar los recursos que se requieran, a fin de que el Bicentenario tenga resonancia y la cuna del nacimiento de la república reciba el reconocimiento que se merece.
La conmemoración del Bicentenario tiene que asumirse como una gran empresa nacional y se le debe dar toda la relevancia posible. Los gobernantes, los empresarios, los educadores, los medios de comunicación, los gremios, las organizaciones sociales tienen que converger unidos para la divulgación del significado político y cultural del Bicentenario y para ponerle audiencia suficiente a sus actos. Norte Santander debe estar en la avanzada de esas tareas, con sus dirigentes animados en la ejecución de lo que sea menester. Es un ejercicio que guarda relación con la herencia democrática que proviene de las luchas ya libradas. Y la Constitución de 1821 es un hito fundamental.
El gerente del Bicentenario, Luis Fernando Niño, ha expresado su compromiso con el evento en cumplimiento de las funciones que le competen. Sus relaciones con los diferentes sectores deben mantener un nivel de fluidez para animar el cumplimiento de cuanto está previsto.
