En los colegios públicos de Norte de Santander, unos 250.000 alumnos volvieron a las aulas para cumplir el calendario escolar del presente año.
Como vemos, es un cuarto de millón de niños y adolescentes que acuden a los establecimientos educativos, lo cual no es un hecho menor, y que nos muestra cuán importante es garantizarles ese derecho.
Que ellos se encuentren en el mundo de los libros, los cuadernos, las matemáticas, el español, la filosofía y las ciencias, significa una protección frente a los enemigos que los asechan.
Por tal motivo los establecimientos escolares tienen que ser territorios de paz para que los violentos no los conviertan en zonas minadas y les respeten a los alumnos la opción de recibir educación sin estar sometidos a los peligros de una guerra que no es de ellos, como lo es el reclutamiento forzado, el desplazamiento y otro tipo de amenazas.
Debemos tener presente que igualmente hay una serie de hechos que también afectan a los espacios educativos como son los problemas medioambientales, la información inadecuada, infraestructuras inseguras, espacios no accesibles tráfico rodado, riesgos de salud, entre otros.
Y ni hablar de la falta de profesores o los inconvenientes para garantizar el PAE, entre otros, que puede convertirse en factores de desestímulo para el estudiante que en últimas se ve impulsado a desertar del aula.
Por el momento en Norte de Santander y en Cúcuta en los colegios oficiales no existen inconvenientes en este inicio de labores y en ese aspecto es fundamental que así siga para que nuestros niños y niñas permanezcan vinculados al sistema educativo.
En lo que hay que ser muy puntuales es en atender de inmediato es la falta de profesores que se pudiera llegar a presentar bien sea por el aumento de la matrícula, los traslados o que hagan falta docente por otras razones.
Es además fundamental que en materia de los útiles escolares no haya abusos de ninguna naturaleza, se eviten las exigencias elementos que no sean absolutamente esenciales y, lo que es más importante, hacer o posible para que la canasta escolar deje de ser una pesada carga para los hogares.
En el país se venía advirtiendo que uno 860.000 estudiantes están en riesgo de comenzar clases sin recibir alimentación escolar, debido a retrasos en la implementación del Programa de Alimentación (PAE) en 17 entidades territoriales certificadas, asunto que requiere urgente solución, puesto que de lo contrario se corre el riesgo de que más alumnos no vuelvan a clase.
Se observa entonces que es variada la gama de aspectos a tener presente con el propósito de que haya una adecuada prestación del servicio educativo a los alumnos en el territorio nacional.
Con corte al pasado cinco de enero, se encuentran matriculados 6.135.000 estudiantes, de los cuales 4.813.000 pertenecen a establecimientos educativos oficiales y 1.321.000 a establecimientos educativos de carácter privado, de acuerdo con los datos entregados por el Ministerio de Educación Nacional.
Entonces, seguridad, infraestructura adecuada, alimentación garantizada, nómina completa de educadores y un bien consolidado plan de estudios forman parte de la estructura esencial para que la educación funcione sin traumatismos y que los alumnos tengan acceso a este derecho, de manera eficaz y eficiente.
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