El solo hecho de ser un departamento fronterizo pone a Norte de Santander en una línea de acción de prioridad extraordinaria para el manejo de una situación de extrema gravedad como la que se registra por efecto de la pandemia del coronavirus.
Así como ocurre en los aspectos socieconómicos y demográficos, en el asunto de la salud hay que tener muy presente el aspecto del flujo (regular o irregular) de personas por la línea fronteriza con el estado Táchira que es una de las áreas que registra el mayor paso migratorio.
Luego aquí debemos no solo soportar y enfrentar nuestros problemas locales y regionales sino también recibir el impacto negativo o positivo de ese tránsito constante de personas, especialmente de territorio venezolano.
Ahí de por sí ya tenemos entonces la urgencia real de ‘blindar’ la red hospitalaria local para estar listos a enfrentar los momentos más difíciles que en un momento dado lleguen a producirse como consecuencia de la COVID-19.
En ese sentido resulta de una importancia sin precedentes la ayuda proveniente del gobierno de Alemania que ha enviado una misión médica de especialistas en emergencia epidemiológica que estará en el departamento durante varios días desarrollando actividades relacionadas con la forma de enfrentar este problema sanitario.
Cuando hasta el momento ya se registran 107 casos confirmados en la región de personas contagiadas con el coronavirus, se obtendrá una transferencia de conocimiento y de equipos donados que permitirán fortalecer no solamente al área metropolitana de Cúcuta, sino a las localidades que integran las provincias de Ocaña, Pamplona y la zona del Catatumbo.
La verdad es que aquí en la región se está en mora de tener en operación los anunciados laboratorios para la evaluación de las pruebas que se aplican para confirmar o descartar la presencia del virus y así poder actuar rápidamente en lo que tiene que ver con la aplicación de las siguientes fases de acción con los pacientes, sus familias y el entorno.
La demora en la obtención de los resultados solo acrecienta el sentimiento de que nos encontramos ante un subregistro o -en otras palabras- que esos resultados de ayer, son en realidad muy atrasados y no se están detectando realmente los casos en un tiempo real, lo cual puede llegar a crear complicaciones, porque no hay datos ciertos sobre el crecimiento o no del contagio.
Será muy importante lo que se aprenda y lo que se logre con esta misión organizada por el programa Sí Frontera de la GIZ - Agencia Alemana de Cooperación Internacional, que incluye asesoría técnica para el Instituto Departamental de Salud de Norte de Santander, pues también dejará aquí equipos para mejorar tanto el tratamiento de pacientes de la COVID-19 como de otras enfermedades.
Esta nueva realidad adobada con ayudas tan importantes como estas, marca un camino en la dirección correcta que debe seguir el servicio de salud tanto en Norte de Santander como en Colombia, cual es el de hacerse fuerte desde el punto de vista de la dotación de equipamiento científico y de elementos para atender adecuadamente a la población, y de emprender intercambios y acelerar convenios con organizaciones como las mencionadas para obtener altos estándares de conocimientos y de procedimientos con mejoras en los diagnósticos que permitan optimar la calidad y enfrentar en mejores condiciones situaciones de la magnitud de la crisis sanitaria que agobia hoy al mundo.
