Hace mucho tiempo en Cúcuta operaba el cuerpo de agentes de tránsito que dirigían el tráfico vehicular en la ciudad y tenían a cargo la aplicación de las multas a los infractores.
El último recuerdo de ellos fue cuando salieron a las calles con un renovado uniforme color caqui y de pantalón corto, desapareciendo luego del panorama cucuteño, al darse paso a un nuevo esquema en el que entró a jugar papel protagónico la Policía de Tránsito, mediante un convenio que se renueva periódicamente.
Ahora, Albeiro Bohórquez, como titular de esa secretaría, que en breve cambiará de nombre, anunció que en el gobierno del recién posesionado alcalde Jorge Acevedo Peñaloza se activará el cuerpo de agentes de movilidad.
Esto equivale a indicar que es inobjetable el trabajo coordinado entre los equipos tecnológicos, como son los semáforos, con los alféreces para que por lo menos se agilice el tráfico en las principales avenidas y en otros lugares estratégicos de la ciudad.
Sin dudarlo, la primera misión que se les debe encomendar, es que estén en las horas pico en las intersecciones viales con mayor congestión para que ayuden a dar paso y reduzcan el tiempo que pierden los conductores y pasajeros en los trancones.
Estar en las mañanas, al mediodía y al caer la tarde a la salida e inmediaciones de los colegios en donde de lunes a viernes y sin falta, se forman grandes congestiones de tránsito por el desorden que se forma a la entrada y la salida de los alumnos, es otro de los ‘panoramas’ que se esperaría sean borrados con la llegada de los agentes de movilidad.
Y el cumplimiento de otra labor que se les debe encomendar en no permitir el estacionamiento de carros y motocicletas en las zonas prohibidas, donde incluso hay señales que lo advierten, utilizando no solo el pito para notificar que ahí no es para parquear, sino llamando a la grúa y a la Policía de Tránsito para que desarrollen el operativo de despeje respectivo.
Si el cuerpo de civiles que se pretende habilitar ejerce con eficiencia su tarea en el logro de esos tres cometidos, por lo menos, le daría un alivio a ese tormentoso inconveniente de transitar por determinados lugares de la capital nortesantandereana, lógicamente, mientras se toman las medidas para estructurales contra estos males, que muchas veces tienen que ver con el comportamiento ciudadano.
Resultaría importante que en las horas de baja congestión, estén atentos para que los motociclistas no se pasen el semáforo en rojo, que los carros respeten las cebras y que los peatones tengan precaución al cruzar la calle, con el fin de ayudar a difundir la cultura ciudadana en ese campo.
Hay algo en lo que la Alcaldía y la futura Secretaría de Movilidad requieren dejar muy en claro y es que ese grupo de agentes no tienen nada que ver con la aplicación de comparendos ni en operativos de control, sino para ayudar a la organización del flujo del tráfico automotor en la capital de Norte de Santander.
La eficacia y la rectitud en el actuar de este equipo de movilidad será su mejor carta de presentación para que los cucuteños lo perciban como una opción favorable y viable contra el trancón, el mal parqueo, el caos en las zonas escolares y el irrespeto ciudadano a las señales de tránsito.
Gracias por valorar La Opinión Digital. Suscríbete y disfruta de todos los contenidos y beneficios en http://bit.ly/SuscripcionesLaOpinion.
