Por ejemplo encontró que hubo cobros errados y de doble débito de la cuenta de los consumidores. Se evidenció que los usuarios no habían pasado por el respectivo peaje, o habían desvinculado el vehículo de la plataforma con anterioridad al movimiento reportado y sin perjuicio se generaban débitos de sus cuentas.
“También se comprobaron casos en los que Flypass cobró automáticamente de la cuenta, pero los consumidores tuvieron también que pagar en efectivo en el peaje, generándose así un doble cobro”, se lee en el comunicado de la SIC.
Eso no fue todo. Hubo demoras en la entrega del Tag e inconvenientes en sus asignaciones y lectura. Flypass presentó incumplimientos en los tiempos informados para la entrega de los tags (dispositivos de lectura).
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Además, se presentaron fallas en el sistema electrónico dispuesto para su activación. Por otro lado, se evidenció que, a pesar de tener saldo disponible en la aplicación Flypass, cuando los usuarios pasaban por algunos peajes, el tag era leído como cancelado o sin saldo.
Así mismo, hubo inconvenientes en la transacción para el acceso y uso de Flypass. Los sistemas de la empresa para registrar compras y actualizar información no funcionaron bien.
“Se evidenciaron casos en los que las compras del tag no se registraron o aparecían como rechazadas, aunque el dinero ya había sido descontado a los consumidores. Adicionalmente, los usuarios tuvieron problemas para acceder, usar o descargar la aplicación Flypass, lo que les impidió utilizar oportunamente el servicio”, apuntó la SIC.
Por esa razón, la SIC cree que estos hallazgos “defraudaron” las expectativas de los consumidores frente al servicio adquirido, por no cumplir con los beneficios prometidos como el paso ágil en los peajes y la eliminación del uso de dinero en efectivo.
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