Colombia tiene una oportunidad concreta y alcanzable para transformar la salud sexual y reproductiva y, al mismo tiempo, mejorar la sostenibilidad de su sistema de salud.
Así lo evidencia el estudio Adding It Up 2024, del Instituto Guttmacher en alianza con la Fundación Oriéntame, que analiza los costos y beneficios de cerrar las brechas actuales en anticoncepción, atención materna, neonatal y servicios de aborto.
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El informe muestra que garantizar el acceso pleno a estos servicios requeriría una inversión adicional de US$1,32 per cápita, una cifra baja frente a los beneficios proyectados. Por cada dólar adicional invertido en anticoncepción, el país puede ahorrar US$3,73 en costos asociados a la atención materna, neonatal y del aborto.
En términos de impacto, los resultados son contundentes. Si se cubrieran completamente estas necesidades, los embarazos no intencionales se reducirían en 43%, al igual que los abortos inseguros. Además, las muertes maternas disminuirían en 55% y las muertes neonatales en 62%, lo que representa un avance significativo en indicadores clave de salud pública.
“Estamos en un momento de oportunidad. La evidencia demuestra que invertir en salud sexual y reproductiva no solo salva vidas, sino que es una decisión costo-efectiva para el país”, señaló la directora de la Fundación Oriéntame. María Mercedes Vivas.
Más de un millón de mujeres sin acceso a anticoncepción moderna
La investigación también evidencia brechas importantes en el acceso. En Colombia, 1.266.000 mujeres que desean evitar un embarazo no utilizan métodos anticonceptivos modernos. De ellas, 517.000 dependen de métodos tradicionales y 750.000 no usan ningún método.
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La situación es especialmente crítica entre adolescentes. Se estima que 156.000 jóvenes entre 15 y 19 años que desean evitar un embarazo no acceden a métodos modernos, y 118.000 no utilizan ningún método anticonceptivo.
De acuerdo con el análisis, cerrar estas brechas en adolescentes tendría efectos aún más significativos: los embarazos no deseados se reducirían en 48%, los abortos inseguros en 48% y las muertes maternas en 57%.
“Las barreras en el acceso a estos servicios tienen consecuencias acumulativas. Cuando no se garantiza atención oportuna, aumentan los riesgos en salud y los costos para el sistema”, manifestó la directora de Investigación Internacional del Instituto Guttmacher, Elizabeth Sully.
Decisión urgente en el contexto electoral
Además de las brechas en anticoncepción, el estudio identifica desafíos en la atención durante el embarazo, el parto y el posparto. En Colombia, el 10% de las mujeres no completa los controles prenatales mínimos, el 3% no da a luz en una institución de salud y el 4% no recibe atención adecuada tras una complicación obstétrica.
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Aunque el país registra avances importantes como el alto uso de métodos anticonceptivos modernos entre quienes acceden a ellos, que alcanza el 94%, estos conviven con barreras estructurales que limitan el acceso oportuno y continuo a los servicios.
Para la Fundación Oriéntame, estos hallazgos representan un llamado urgente a priorizar la salud sexual y reproductiva en la agenda pública, especialmente en un año electoral. Garantizar la inversión sostenida, eliminar barreras y proteger los avances logrados será clave para consolidar estos resultados.
“La evidencia está sobre la mesa. Colombia puede liderar en salud sexual y reproductiva con una inversión mínima, pero se requiere voluntad política para convertir estos datos en acciones concretas”, concluyó la organización.
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