Las remesas enviadas por los colombianos en el exterior se consolidan como uno de los principales motores del consumo y del crecimiento económico del país, incluso superan el peso de sectores tradicionales como el café, el carbón y el petróleo.
El Producto Interno Bruto (PIB), en 2025, continuó con su senda de incremento, al lograr 2,6%; tras el 0,8% de 2023 y 1,5% de 2024, según el informe presentado por BBVA Research, en el cual se destacó que el PIB se mueve al ritmo del consumo de los colombianos, impulsando un aumento de las importaciones, lo que implica una mayor filtración hacia el exterior.
El economista de BBVA Research para Colombia, Mauricio Hernández-Monsalve, explicó que la demanda interna aumenta por encima del PIB desde mediados de 2024, llegando a 4% en septiembre de 2025.
Entonces, según el experto, el resultado es un crecimiento de las importaciones muy importante, cuyo indicador tuvo un pico de 12% el año pasado, lo que no impulsa el PIB nacional, sino el de otras economías.
Mauricio Hernández-Monsalve, Alejandro Reyes y Juana Téllez, economistas de BBVA Research./ Foto cortesía
“El consumo privado, que creció el año pasado 3,6%, lo hizo más que el PIB (2,6%). También el consumo público creció 7,1%, es decir, casi tres veces el PIB. Por otro lado, la inversión crece en 1,3%, pero más que una inversión baja, es una inversión heterogénea; lo que la hace heterogénea y lo que la disminuye es la construcción”, apuntó.
Un dato interesante es que ese consumo de los colombianos lo jalonan las remeses, las cuales crecieron 10,6% el año pasado y fueron de US$13.098 millones. En 2024, el monto estuvo en US$11.848 millones.
“En 2025, llegaron a ser 2.7 veces las exportaciones de carbón, 2.3 veces las de café y 1.1 veces las de petróleo y derivados. Incluso, fueron el 18,4% de las exportaciones totales y 15,2% de las importaciones totales. En enero de 2026, las remesas crecieron 1% anual. Las remesas son más importantes que el petróleo en este país”, detalló Mauricio Hernández-Monsalve.
El economista de BBVA Research recalcó que las necesidades de financiamiento de Colombia son más bajas gracias a esos giros internacionales, los cuales mantendrán su tendencia de crecimiento, aunque en menor medida, con proyecciones de 3,5% en 2026 y de 1% en 2027.
Otros factores que contribuyen al crecimiento de la demanda es el empleo, cuyo indicador sube no solo a nivel informal, también formal y asalariado; y las rentas cafeteras, donde el precio de la carga está alrededor de los $3 millones en el país e irradia recursos hacia ciertas zonas, lo cual les genera capacidad de consumo.
Y por último están los retornos del capital. De acuerdo con el economista, con las tasas de interés de los últimos años, la rentabilidad de invertir en CDT, fondos de pensiones voluntarias y activos financieros en general es alta y ello apalanca el consumo.