Hace más o menos una década, cuando Egan Bernal era un joven recién salido del ciclomontañismo y a punto de dar su salto al ciclismo de Europa sin experiencia competitiva en este deporte en Colombia, Jenaro Leguízamo, un entrenador deportivo que ha trabajado temas fisiológicos, de técnica y biomecánica con varios de los referentes del pedalismo del país, aseveró que ese muchacho sería campeón del Tour de Francia. Además, afirmó que ganaría varias grandes vueltas. Y sucedió.
Egan triunfó en el Tour de 2019 y luego en el Giro de 2021. En 2022, un accidente frenó su camino triunfal.
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Pero retrocediendo a las palabras de Leguízamo, este hacía énfasis en que Bernal, tras las evaluaciones que le hizo, no solo tenía mentalidad y visión, sino que sus valores físicos eran impresionantes. Además, poseía un nivel de oxígeno altísimo y se desenvolvía bien en el ascenso, el plano y la contrarreloj. “Hasta podría ganar una Vuelta a España”, volvió a destacar Jenaro hace pocos días al preguntársele por Bernal luego de su estupenda y rápida recuperación tras chocar contra un bus, fracturarse 22 huesos y pasar varias veces por el quirófano.
Ahora, el corredor cundinamarqués vuelve a sorprender en el actual Giro. El domingo, rumbo a Siena, protagonizó un remate brutal que causó revolcón en la clasificación general, en la que ilusiona con los puestos de honor.
Movió más vatios (unidad de medida de la potencia que un ciclista produce al pedalear) que nadie, y empleó el menor tiempo en la escalada a San Caterina. Según el portal Velon CC, Bernal, con una velocidad de 29.6 km por hora, movió 390 vatios. En 1.19 km de subida, como reportó en la red social X Lukáš Ronald Lukács, registró 2.25 minutos.
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