El colombiano Michael Poettoz se mostró feliz tras cerrar ayer su participación en los Juegos Olímpicos de Pyeongchang con un 37º puesto en el eslalon, disciplina técnica del esquí alpino en la que la victoria se la llevó, contra pronóstico, el sueco Andre Myhrer.
“Somos un pequeño país. No puedo decir que iba a hacer la carrera del año. Los de adelante van rápido. Estamos aquí para ganar experiencia y disfrutar de los Juegos Olímpicos”, afirmó el joven esquiador colombiano, de 19 años, a la AFP.
“Los próximos Juegos Olímpicos de Pekín-2022 son mi objetivo principal. He venido aquí para ganar experiencia”, insistió.
Con un tiempo acumulado de 1 minuto 57 segundos y 46 centésimas, Poettoz acabó a 18 segundos y 47 centésimas del ganador.
Premio al esfuerzo
En su primera cita olímpica, el esquiador nacido en Cali, pero adoptado por una familia francesa, finalizó una prueba en la que se vieron decenas de abandonos por saltarse puertas.
Poettoz pudo así completar el recorrido, después de haber sido descalificado en el Gigante el pasado domingo.
El joven esquiador llegó a meta con un registro mejor que otros seis esquiadores que pudieron finalizar las dos mangas sin descalificación.
“Lo hice mejor que en el eslalon gigante. En el gigante tenía confianza y quería hacerlo todo demasiado bien y no funcionó. Aquí estuve más distendido y salió bien. Lo importante es que he podido llegar abajo y me he clasificado”, explicó el joven.
Poettoz espera que su actuación en los juegos pueda ayudar a popularizar un poco el esquí alpino en Colombia. “Va a ayudar mucho porque en mi país se siguen mucho los resultados de los deportistas. Espero que sirva para desarrollar los deportes de invierno en Colombia”, incidió.
