Cambiar el chip con tecnología
Otro componente del modelo es la digitalización. Actualmente, en Aguas Kpital, cerca del 90 % de las interacciones con usuarios se realiza de forma virtual. La empresa ha instalado kioscos digitales en barrios para facilitar trámites sin necesidad de desplazamientos, una estrategia que, según Vergel, mejora la eficiencia y reduce la presión sobre la movilidad urbana. La experiencia durante y después de la pandemia también dejó aprendizajes sobre teletrabajo. Aunque se adoptó un esquema híbrido para evitar el aislamiento, la compañía sostiene que la productividad no se redujo, e incluso aumentó.
Una visión de ciudad
Más allá del servicio, el gerente general de Aguas Kpital plantea una reflexión que trasciende la empresa: el objetivo de la gestión pública debería ser la felicidad de los ciudadanos. En esa lógica, la infraestructura es un medio, no un fin, dice.
Lea también: Las cifras récord que moverá el Mundial 2026: un negocio de más de US$80.000 millones
No obstante, esa visión conecta con una preocupación demográfica: el crecimiento de la infraestructura frente a una población que no aumenta al ritmo esperado. Para Vergel, el reto no es solo construir más, sino repensar la forma en que las ciudades funcionan, incorporando tecnología y reduciendo desplazamientos innecesarios.
Aguas Kpital, pasó de atender cerca de 120.000 usuarios a más de 220.000, en una ciudad que no ha crecido proporcionalmente en población. Ese dato resume, en parte, la expansión del servicio. Pero el modelo de Vergel busca ser leído en otra clave: la de una empresa que intenta operar desde la confianza, la cultura y la corresponsabilidad.
“Pero le cuento, en población no hemos aumentado lo que se dice. No. Según la proyección inicial que trazamos en 2006 y que sirvió para estructurar el proyecto, es que hoy Cúcuta debería tener alrededor de 1.200.000 habitantes, pero no tiene más de 800.000”, precisa Vergel. Es algo para analizar – dice- nos estamos quedando sin gente. Y toda la infraestructura que hoy se está proyectando va a quedar grande para el número de personas que habrá.
Por eso, la apuesta por una “relación amorosa sostenible” puede parecer atípica, sin embargo, en Cúcuta, al menos a nosotros, nos ha servido para cambiar la conversación sobre cómo se administra un servicio público esencial, puntualiza Vergel.
Gracias por valorar La Opinión Digital. Suscríbete y disfruta de todos los contenidos y beneficios en http://bit.ly/SuscripcionesLaOpinion .