La reciente decisión del juez federal William P. Dimitrouleas de negar la “liberación compasiva” por enfermedad, a Miguel Rodríguez Orejuela, no se basó únicamente en tecnicismos legales, sino en el enorme peso histórico de los crímenes cometidos por el antiguo jefe del Cartel de Cali y en su conducta frente a la justicia estadounidense.
Según explicó el abogado penalista norteamericano Jay White, con quien conversó El Colombiano, el sistema judicial de EE. UU. dejó claro que la gravedad de los delitos y la falta de cooperación siguen teniendo más peso que el deterioro físico actual del exnarcotraficante.
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”Los jueces se recuerda de los delitos y se recuerda de los muertos y sufrimiento que ha hecho con toda la cocaína que llegó a este país en ese momento”, afirmó el jurista al tratar de explicar la visión del tribunal.
Otro de los factores que, según se lee, la justicia tuvo en cuenta para negar el beneficio fue la magnitud de las operaciones criminales dirigidas por Rodríguez Orejuela antes de su captura y extradición.
El juez de la Corte del Distrito Sur de Florida, en documentos obtenidos por El Colombiano, le recordó a la defensa del excapo que Rodríguez Orejuela, en el Cartel de Cali, “admitió haber distribuido más de 200.000 kilogramos de cocaína y obtenido ganancias cercanas a los 2.100 millones de dólares”.
Para White, estas cifras representan un impacto social devastador que los jueces federales no olvidan fácilmente. “Él fue jefe de la organización más grande que había en Colombia en esa época”, añadió el jurista.
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El juez, en su escrito, dijo: “Una reducción en la sentencia no promovería el respeto a la ley ni actuaría como un disuasivo. El tribunal no está convencido de que el acusado no represente un peligro tras su liberación. Aunque puede ser una decisión reñida (close call) si el acusado ha demostrado razones extraordinarias y convincentes para una reducción... el tribunal nuevamente declina ejercer su discreción para otorgar el alivio”.
Aunque Miguel Rodríguez Orejuela cooperó parcialmente con la justicia estadounidense entregando información y declarándose culpable, esos esfuerzos no se han traducido en obtener beneficios judiciales o liberaciones humanitarias
Para White, esa decisión de colaboración parcial tiene ahora consecuencias directas en la negativa de la liberación compasiva. “Hay consecuencias cuando tú no colaboras. Si tú no vas a ayudar el gobierno, el gobierno no te va a ayudar”, señaló.
Según explicó, muchos otros narcotraficantes han logrado beneficios porque “colaboraron y lo bajaron la pena”, como el caso de Fabio Ochoa, excapo del narcotráfico que salió el año pasado tras pagar diez años de cárcel.
Hay que recordar que Miguel Rodríguez Orejuela, cofundador del Cartel de Cali, fue capturado el 6 de agosto de 1995 en Cali y posteriormente extraditado a los Estados Unidos el 11 de marzo de 2005.
Gilberto, su hermano, fue detenido primero, el 9 de junio de 1995, extraditado el 3 de diciembre de 2004 y murió en Carolina del Norte por complicaciones médicas el 31 de mayo de 2022.
Los argumentos de los abogados
Los documentos judiciales revelan una batalla legal donde la justicia de los Estados Unidos se opuso férreamente a la liberación, argumentando que la magnitud de los crímenes del Cartel de Cali —el tráfico de más de 200,000 kilogramos de cocaína— justifica plenamente la condena de 30 años, de los cuales ya le quedan solo dos para salir en libertad Miguel Rodríguez.
La defensa presentó pruebas contundentes de un declive acelerado, señalando que el acusado fue clasificado en el “Nivel de Cuidado 4”, un estatus reservado para reclusos que requieren asistencia de enfermería las 24 horas por condiciones tan graves como el daño cerebral orgánico.
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Los abogados Brandon Sample y Joshua S. Danz subrayeron la incapacidad del excapo para el autocuidado. Lo certificaron mediante un reporte dental donde el prisionero no recordaba tener una infección severa en la mandíbula, evidenciando que ya no puede percibir sus propios síntomas físicos.
Además, los abogados rebatieron la tesis de “peligrosidad” del Gobierno, alegando que el Cartel de Cali de los hermanos Miguel y Gilberto Rodríguez Orejuela fue desmantelado hace décadas y “que no existe una organización activa que un hombre de 82 años con desorientación espacial pueda comandar”.
Sin embargo, la orden definitiva del juez Dimitrouleas concluyó que, incluso si el estado de salud fuera un “caso cerrado” por su gravedad, la liberación no es apropiada porque no promovería el respeto a la ley ni actuaría como un disuasivo suficiente.
El diagnóstico médico detallado, que la defensa de Miguel Rodríguez Orejuela presentó como prueba de su incapacidad, incluye demencia vascular avanzada y daño cerebral orgánico.
La defensa alegó que el acusado padece una “enfermedad cerebrovascular irreversible” que ha destruido su capacidad de valerse por sí mismo.
En los papeles del caso se lee que la defensa de Miguel Rodríguez Orejuela intentó convencer al tribunal argumentando que esta “presenta un deterioro severo de salud, daño cerebral orgánico y problemas cognitivos importantes, incluyendo resultados bajos en pruebas mentales”.
Sin embargo, ni el gobierno ni el juez consideraron que esas condiciones fueran suficientes para justificar una salida anticipada de prisión.
White explicó que, desde la óptica de la justicia estadounidense, las dolencias del excapo fueron vistas como problemas asociados a la edad y no como una situación extrema.
Además, la Fiscalía argumentó que un líder criminal de la dimensión de Rodríguez Orejuela no necesita fuerza física para seguir siendo peligroso. Según el juez, todavía podría ordenar actos violentos o criminales a través de terceros, una tesis respaldada con antecedentes como de una familia mafiosa del Siglo XX en Estados Unidos.
La fiscalía citó el caso United States v. Gotti (2020), en el que se le negó la libertad compasiva al líder de la familia Gambino, una de las cinco grandes organizaciones de la mafia italoestadounidense que dominaron el crimen organizado en Nueva York entre 1931 y 1992.
Bajo el liderazgo de figuras como Carlo Gambino y John Gotti, la organización controló actividades ilícitas como la extorsión, las apuestas ilegales y la infiltración de sindicatos.
El Gobierno, entonces, para el caso de Rodríguez Orejuela utilizó ese precedente y tomó una cita del caso: “el peligro que representa un líder de la Familia Gambino como Gotti no es que vaya a participar personalmente en actos de violencia, sino que puede ordenar a otros que lo hagan”.
El Gobierno presentó esta analogía para refutar el argumento de Rodríguez Orejuela de que su fragilidad física y deterioro mental lo hacían inofensivo. Según la fiscalía, el acusado no se encuentra en un estado tal que no pueda dar órdenes a terceros.
White también resaltó que el enorme perfil mediático del caso jugó en contra del exjefe del Cartel de Cali, pues se trata de un expediente con “mucha fama” y “mucha atención”, lo que lleva a las autoridades a evitar cualquier señal de debilidad frente a figuras históricas del narcotráfico.
En conclusión, para la justicia estadounidense, reducir una condena de 30 años enviaría un mensaje equivocado, razón por la cual, según White, el tribunal “no quiere aflojar para nada” la mano firme contra uno de los narcotraficantes más poderosos de la historia de Colombia.
¿Cuándo sale de prisión?
La fecha prevista para la salida de prisión de Miguel Rodríguez Orejuela es el 15 de julio de 2028, aunque se trata de una fecha tentativa que puede cambiar.
Esto se debe a que el cálculo incluye beneficios por buena conducta, lo que puede ajustar el tiempo final según el cumplimiento de las normas del Buró de Prisiones de Estados Unidos.
Además, en esa proyección ya se tiene en cuenta el tiempo que estuvo detenido en Colombia antes de su sentencia en Estados Unidos. Tras su liberación de la cárcel, deberá ser deportado a Colombia por las autoridades de inmigración.
Con información de El Colombiano
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