Jean Javier García | jean.garcia@laopinion.com.co
Según Samuel Medina, magíster en ingeniería estructural, con solo un sismo de magnitud 5,2 a 80 kilómetros de distancia, se podría destruir media ciudad.
El llamado de los profesionales de la construcción siempre ha sido que las autoridades estudien más sus suelos para determinar un código de construcción que puedan usar los arquitectos y los ingenieros para desarrollar sus obras civiles.
El ingeniero civil, magíster en geotecnia y sísmica, Carlos Flórez Góngora, dijo que siempre se ha dicho que el municipio debe avanzar en la realización de un estudio de microzonificación sísmica, aunque valga 10 mil millones de pesos. Por lo general su llamado siempre es a estar en alerta y no en pánico.
“Yo creo que esto no d
ebe asustarnos, esto es parte del juego en la naturaleza. La gente sobrevive con estas cosas a nivel de todo el mundo y lo importante es que la ciudad esté preparada, y velar porque nuestras edificaciones no se nos caigan”, dijo.
¿Por qué tiembla?
Cúcuta es una ciudad ubicada en un valle enclavado y afectado por dos fallas: del lado colombiano está la falla frontal de la cordillera Oriental y por el lado de Venezuela la afectan las fallas de Boconó y Uribante-Caparo.
Pero independiente de la falla de la cordillera Oriental y la localización de la Mesa de Los Santos, la cual se mantiene activa y con movimientos telúricos débiles, hay fallas activas internamente en Cúcuta: la de Tasajero y la falla de Cúcuta.
Según los ingenieros, la actividad sísmica depende de las fallas y de los movimientos relativos que se presentan en esas placas, y esas reacciones son aleatorias, luego por eso no se puede predecir cuando va a temblar.
“¿Cuál es la probabilidad de que haya un movimiento sísmico grande? Somos una zona de amenaza sísmica alta, la probabilidad es grande y los japoneses ni siquiera han podido prevenir los movimientos telúricos, mucho menos nosotros”, dijo el ingeniero civil, Carlos Castro.
¿Qué podemos hacer?
La ciudad lo que puede hacer es avanzar en la elaboración de un estudio de microzonificación sísmica de Cúcuta. Estudio del cual se viene hablando desde hace varios años.
Flórez Góngora explicó que gracias a ese estudio se podría decir cuáles son las formas y como se puede construir en Cúcuta, de tal manera que los sismos tengan un mínimo impacto en las estructuras de la ciudad.
“El Ingeominas (ahora Servicio Geológico de Colombia) ha hecho estudios de neotectónica y estos estudios son fundamentales para la microzonificación, y lo más importante es que en ese estudio de neotectónica se descubre que hay fallas activas para producir sismos”, indicó.
La microzonificació
n sísmica comprende un estudio de neotectónica, para establecer la actividad de las fallas internas (que ya lo hizo el Ingeominas), pero hace falta hacer estudios de refracción sísmica, sondeos en las distintas unidades histológicas de la ciudad para establecer: velocidad de onda cortante y los periodos de vibración de los depósitos de suelo, dijeron los ingenieros.
Aunque no se puede predecir en qué día, hora o lugar va a ocurrir un movimiento de tierras, lo que sí es predecible es la magnitud del sismo que pueden producir las fallas, que para nuestro caso, por la Cordillera Oriental, podría ser de 8,0 en la escala de Richter.
“La cosa es seria, pero estaríamos más seguros si establecemos en qué áreas se pueden construir edificaciones altas y donde no tan altas”, finalizó el ingeniero Flórez.
El alcalde de Cúcuta, Donamaris Ramírez, refirió que debido a la falta de este estudio, por precaución se han hecho mayores exigencias a los constructores. “Ellos deben construir por encima de lo ordenado en la Norma de Sismo Resistencia NSR-10, reforzar más las estructuras”, dijo el mandatario.
