Los alcances
En el Centro de Arte y Cultura “Evelio Bayona”, de la población panelera, los representantes de la firma KMA Construcciones SAS, explicaron el contrato 2256 de 2021 cuyo objeto es el ‘Mejoramiento, mantenimiento, gestión predial, social y ambiental sostenible para la Transversal del Catatumbo (Tibú-El Tarra-Convención-Ocaña), Norte de Santander, en el marco de la reactivación económica, mediante el programa de obra pública vías para la legalidad visión 2030’.
La ejecución del proyecto será durante 8 años por la suma de $283 .727 millones, más la interventoría por $21.999 millones para un total de $305.727 millones.
El director de la Territorial de Invías Ocaña, ingeniero Elías Jaime Fernández aseguró que desde el pasado 15 de marzo se dio la orden del inicio de los trabajos de ese corredor con una inversión histórica para la región.
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Explicó que la intervención comenzará desde el sitio conocido como La Ondina de Ocaña, pasando por Convención, El Tarra y Tibú para mejorar la movilidad en los 153 kilómetros.
Confirmó la incorporación de los estudios y diseños del muro de contención de Convención al proyecto y así solventar en parte la problemática presentada desde julio del año anterior.
En el primer evento se logró socializar el contrato con alcaldes, personeros, líderes sociales, presidentes de las Juntas de Acción Comunal, asociaciones, Ministerio Público, transportadores y fuerzas vivas de la región. Recomiendan una veeduría ciudadana para garantizar la efectiva inversión de los recursos sin contratiempo alguno.
Gran parte de la malla vial secundaria corresponde al departamento y se suscribe el convenio interadministrativo con la Gobernación para autorizar la intervención.
Los contratistas y el Invías buscan escuchar cuáles son las necesidades más apremiantes a lo largo de todo el corredor, concertar los puntos críticos y de mayor impacto para el tránsito y la comercialización de los productos agrícolas de la zona.
Resalta la manera en cómo se adelantó el estudio de la falla geológica y se presentó a la Unidad Nacional de Gestión del Riesgo y Atención de Desastres por parte del alcalde, iniciativa acogida por el Invías.
Con base en esa información se traza el derrotero para ejecutar la obra con un plazo de 10 meses a un año donde se debe coordinar el plan de manejo y desvíos del tráfico en el corredor.
“Lo importante es concertar con las comunidades, determinar las vías alternas y los procedimientos a desarrollar. Ya se ve luz al final del túnel”, agregó el ingeniero quien está encargado de coordinar los trabajos.