El origen del barrio Magdalena, en la comuna 10, se remonta a la década de 1940, cuando en esta zona funcionaban establecimientos de vida nocturna como tabernas y bares. El rumbo del sector comenzó a transformarse en 1964, año en el que fue legalizado por la Alcaldía de la época.
Según explicó Duglas Ochoa Luna, presidente de la Junta de Acción Comunal (JAC), el verdadero progreso del barrio se dio a partir de 1967, gracias al trabajo de los primeros líderes sociales. Ochoa recordó que los presidentes de junta de entonces se organizaron para realizar bazares con el fin de recaudar fondos y mejorar algunas de las vías.
Entre los dirigentes comunales que aún permanecen en la memoria de los habitantes se encuentra Horacio Pinzón, quien durante la década de 1980 se vestía de Santa Claus para entregar regalos a los niños del sector. Pinzón también es recordado por haber creado el grupo de villancicos del barrio, el cual durante varios años se presentó en las principales emisoras de la ciudad.
Lo bueno
En la actualidad, la diversidad comercial se ha consolidado como una de las principales fortalezas del barrio Magdalena. Fuentes comunitarias aseguraron que en el sector operan supermercados de cadena, panaderías, talleres de motos y farmacias, entre otros establecimientos.
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Indicaron además que el mayor crecimiento económico se ha registrado en los últimos ocho años, lo que ha permitido ampliar las oportunidades de empleo para los residentes. A esto se suma el trabajo solidario entre comerciantes, quienes mantienen canales de comunicación para apoyarse mutuamente.
“Tenemos un grupo de WhatsApp para mantenernos en contacto y difundir los emprendimientos. También participan algunos vendedores del barrio Santander”, comentó uno de los comerciantes.
La unión comunitaria también se refleja en las tradiciones. Vecinos señalaron que cada Navidad recolectan fondos para decorar las calles e instalar pesebres, mientras que la junta comunal mantiene la costumbre de entregar una porción de torta a las madres cada 31 de mayo.
En el ámbito deportivo, cerca de 20 jóvenes integran el equipo de microfútbol del sector. Duglas Ochoa destacó que estos deportistas cuentan con reconocimiento local, ya que han participado en encuentros en distintos barrios de la comuna 10.
Ante la ausencia de una iglesia en el barrio, los residentes suelen congregarse en la parroquia Nuestra Señora de Las Angustias, ubicada en el barrio Santander.