El regalo de Navidad que le cambió la vida a Darwin Alonso Velandia Bautista se lo dieron sus padres cuando cumplió ocho años. Fue su primer violín, el instrumento que desde entonces lo acompaña a todos lados y como le dicen sus amigos: qué tal si el violín hablara.
“Soy de Cúcuta, pero mis raíces están en Mutiscua, de donde es natural mi mamá. Allá la gente me aprecia mucho y me reconocen como el músico del pueblo”.
A sus 28 años, recuerda que sus primeros acercamientos con la música los tuvo con el maestro Rafael Pineda, quien lo vinculó con la Orquesta Sinfónica Juvenil de Cúcuta, a la que perteneció por 10 años.
Allí adquirió las bases para desenvolverse en el medio y en el bachillerato se robaba el show en las semanas culturales y en las izadas de bandera.
Tras graduarse del Instituto Técnico Nacional de Comercio, decidió ingresar a la Universidad de Pamplona a perfeccionar su talento. Estudiando música con el maestro Tristán Arbeláez pasó de tocar solamente música instrumental a incursionar en la colombiana.
“En mi niñez interpretaba obras de Mozart y Beethoven. Luego, tuve la fortuna de aprender a tocar las maravillas musicales de compositores nortesantandereanos como Oriol Rangel y Víctor M. Guerrero.
Darwin es reconocido en el gremio musical regional como un intérprete de técnica y sentimiento, características que según él son fundamentales para cumplir con lo que siempre le han inculcado sus padres: escalar y no quedarse como un músico más del montón.
Su talento lo llevó a ser seleccionado como el representante del departamento al Festival Nacional del Pasillo, que se cumple anualmente en Aguadas (Caldas).
Al evento viajará la próxima semana y para despedirse de su región, dará un concierto este lunes en la Biblioteca Pública Julio Pérez Ferrero, a las 7 de la noche.
En la presentación estará acompañado de grupos musicales del Ejército, institución a la que pertenece desde hace dos años. “Espero los cucuteños me acompañen en el concierto y poderles mostrar parte del repertorio con el que los representaré en Caldas”.
¿Militar o músico?
Músico militar. Mi arma es la música, hago parte del Ejército y soy quien tiene la misión de ir a jornadas cívicas para mostrar a la ciudadanía no a los soldados imponentes sino a aquellos hombres que ponen al servicio del país su talento artístico. Para mí es un orgullo ser el violinista del Ejército.
¿Cómo fusiona las dos actividades?
Me vinculé al Ejército cuando estaba a mitad de carrera. Ingresé a hacer prácticas universitarias y me llamó la atención esta vida, haciendo presentaciones me conocieron varios generales y me dieron desde hace dos años la oportunidad. Pertenezco al Batallón de Apoyo y Servicios para el Combate N°30 Guasimales.
¿Qué significa el violín en su vida?
Es un medio para expresar sentimientos como tristeza, amor, alegría o rabia. Es el instrumento musical más hermoso, con dificultades para la afinación, pero con el tiempo se aprende a manejarlo y han pasado 18 años desde que empecé a tocarlo.
¿Una anécdota vivida?
Hay varias. Una es que siempre que mis familiares y amigos me invitan a reuniones, lo primero que me dicen es: pero traiga el violín. Otra es que una vez un amigo tuvo un accidente en un carro, donde había dejado por olvido el violín, el auto quedó inservible y lo único que se pudo rescatar fue mi instrumento.
¿Técnica para dominarlo?
Los maestros siempre enseñan y está en uno tomar los buenos consejos e ir practicando. El secreto es meterle alma y corazón para interpretar, llegarle con carisma a la gente y enamorar al público.
¿Influencias artísticas?
El maestro Rafael Pineda, a quien considero un excelente ejecutor del instrumento y un gran ser humano. Su estilo motiva a aprender.
¿Solista o intérprete grupal?
Prefiero tocar en grupo. Cuando me invitan a presentaciones y me dicen que vaya solo lo pienso, es mejor tener compañía.
¿Cómo seleccionar la canción indicada?
De acuerdo con el momento, el sitio y el tipo de público. La música se disfruta y lo importante es resaltar lo nuestro, lo nortesantandereano.
¿Cómo se ganó el cupo para el Festival Nacional de Pasillo?
Vi la convocatoria por Internet y decidí postularme, pasado el tiempo me llamaron y me dijeron que había sido seleccionado por Norte de Santander, pero también voy como integrante del Ejército.
¿Qué va a interpretar?
Me presenté para la categoría de solista instrumental. Sin embargo, no voy a tocar solo, me acompañará un tiplista. El reportorio que llevo es con obras del maestro Bonifacio Bautista, de Oriol Rangel y de Víctor M. Guerrero, todos nortesantandereanos.
