Otra vez, la penumbra del Anillo Vial Occidental sirvió de cómplice para la violencia. En medio de un atraco a mano armada, José Miguel Buelvas Soroca perdió la vida, sumándose a la creciente lista de víctimas que deja la inseguridad en este corredor durante las noches.
El caso se encuentra actualmente en investigación. Una de las principales incógnitas es establecer si la causa directa de la muerte fue el impacto del proyectil que le propinaron un par de atracadores la noche del jueves, o si este hecho desencadenó un ataque de asma que finalmente le quitó la vida.
Su cuerpo ya está en custodia de Medicina Legal, donde se esclarecerá la causa exacta del deceso. Según la información entregada por las autoridades, el robo se habría cometido con una pistola traumática, con la cual le dispararon en la parte baja de la espalda, una lesión que, en principio, no debería haber causado su muerte inmediata; sin embargo, terminó siendo letal.
De acuerdo con un reporte médico entregado a los uniformados que atendieron el caso, la víctima padecía de asma, por lo que no se descarta que haya sufrido un cuadro grave de problemas respiratorios provocado por la situación.
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¿Un accidente de tránsito?
La escena encontrada por transeúntes en plena carretera, cerca de la entrada a la trocha Cormoranes, generó confusión inicialmente. En un principio, quienes hallaron a José herido la noche del jueves, 16 de abril, pensaron que se trataba de un accidente de tránsito, y así lo reportaron a los organismos de socorro.
Una ambulancia se trasladó hasta el sitio y llevó a la víctima al Hospital Universitario Erasmo Meoz, donde falleció pocos minutos después, hacia las 7:30 de la noche.
El reporte del personal médico permite reconstruir cómo se habrían dado los hechos, en medio de la oscuridad y sin testigos ni cámaras de seguridad.
Según esta versión, mientras José conducía su motocicleta por el sector, aparecieron delincuentes a bordo de otra moto, quienes intentaron amedrentarlo con un arma para obligarlo a detenerse y atracarlo. Sin embargo, en ese momento accionaron el arma y le dispararon en la parte baja de la espalda, lo que provocó que perdiera el control del vehículo y cayera al asfalto.
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Como consecuencia, sufrió golpes en varias partes del cuerpo y quedó tendido en el suelo hasta que fue encontrado.
En el hospital, sus familiares se congregaron en medio de la angustia por no saber cuál sería su destino. Una de sus hijas se pronunció posteriormente en redes sociales con un sentido mensaje: “La peor noche de mi vida. Te amo y te voy a extrañar muchísimo, papá”.
Sus amigos rechazaron lo ocurrido y expresaron su deseo de que se haga justicia contra los responsables de este crimen.
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