El pasado 1 de enero, cuando muchos aún celebraban la llegada del 2026 y otros descansaban tras la celebración familiar, un hecho conmocionó a los habitantes del barrio Los Molinos Etapa II de Ocaña, al encontrar en la carrera 0C #7B – 10 el cuerpo tirado de uno de sus vecinos.
En el pavimento yacía sin signos vitales Fabián Leonardo Rangel Quintero, de 28 años. De inmediato, los residentes alertaron al Departamento de Policía de Norte de Santander (Denor) y unos uniformados acudieron al lugar a las 8:30 de la mañana.
Le puede interesar: Celebración de Año Nuevo acabó en un asesinato en Cúcuta: un hombre fue apuñalado por su cuñado
El cadáver fue tapado con una sábana, mientras los moradores esperaron la llegada de los patrulleros a quienes informaron que el joven cayó del cuarto piso del edificio donde vivía; se calcula que la altura es de aproximadamente 18 metros.
Los uniformados pudieron determinar que el cuerpo no presentaba heridas o señales de violencia producidas por armas de fuego o cortopunzantes. Posteriormente, los policías coordinaron con las unidades del Cuerpo Técnico de Investigación (CTI) de la Fiscalía la inspección técnica al cadáver y la escena del hecho.
Las autoridades comenzaron las investigaciones para esclarecer las circunstancias que rodean el caso. El fallecido era el mayor de tres hijos.
Gracias por valorar La Opinión Digital. Suscríbete y disfruta de todos los contenidos y beneficios en http://bit.ly/SuscripcionesLaOpinion