“Se lo dije: que te fueras de Cúcuta. ¿Por qué no te fuiste, mi negro?”, ese es el mensaje que hoy retumba en redes sociales tras confirmarse que Jhoset Rincón Silva es la más reciente víctima de la violencia en Cúcuta, un hecho que pone fin a una vida marcada por episodios turbulentos y decisiones que, según quienes lo conocían, ya le habían costado varias advertencias.
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A su corta edad, apenas en la mitad de sus veinte años, habría sido policía, fue detenido y, finalmente, fue llevado, asesinado y abandonado en una oscura trocha que comunica a Los Patios con Villa del Rosario.
Su cuerpo fue hallado en la noche del pasado jueves, 9 de abril, en la trocha Chaparral, a aproximadamente 600 metros de la entrada por el Anillo Vial Oriental, tendido en medio de la basura.
Tal como ha ocurrido en otras oportunidades en años recientes, el cadáver fue dejado a un costado de la vía, entre costales, escombros y en una oscuridad que solo era interrumpida esporádicamente por el paso de carros y motocicletas por la zona.
Fue precisamente la luz de un taxi la que iluminó brevemente el cuerpo: vestía una camiseta roja, bluyín y zapatos negros. Su rostro estaba completamente ensangrentado, producto de varios impactos de bala.
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El conductor alertó a las autoridades y, poco a poco, el rumor empezó a recorrer el municipio. Sin embargo, la presencia institucional tardó varias horas. Solo hacia las 10:00 p.m. arribaron las primeras patrullas policiales.
Aunque las características del lugar dificultaron la investigación, las indagaciones iniciales habrían dado algunos resultados. Los uniformados conocieron que, en las primeras horas de la noche —cuando se habría cometido el crimen—, una camioneta estuvo en el sitio.
Se trata de una Toyota 4Runner gris, de placa venezolana, que habría permanecido aproximadamente 40 minutos a un costado de la vía. Según la hipótesis preliminar, en ese vehículo llevaron a Jhoset hasta el lugar, lo bajaron y allí mismo le dispararon en repetidas ocasiones, causándole la muerte de manera inmediata, para luego huir en medio de la oscuridad.
Algunos trabajadores del sector notaron la presencia inusual del vehículo, pues no es común que carros permanezcan estacionados allí por tanto tiempo. Sin embargo, no sospecharon que se tratara de la antesala de un crimen.
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Inicialmente, no se logró su identificación, ya que no portaba documentos. No obstante, con el paso de las horas, a través de redes sociales, amigos y familiares lo reconocieron como Jhoset, a quien, según versiones, ya le habían advertido que abandonara la ciudad por posibles problemas, pero no atendió el llamado.
Su nombre no era desconocido para las autoridades judiciales. En febrero del año pasado, la Policía lo capturó en el centro de la ciudad, señalado como presunto responsable de un robo ocurrido en noviembre de 2023.
De acuerdo con la Fiscalía, en ese caso habría intimidado a una mujer para despojarla de una motocicleta, celulares y otros elementos de valor, por lo que fue judicializado por hurto agravado y calificado y enviado a prisión.
Hasta el momento, no se ha establecido un móvil claro detrás de este crimen.
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