Una explosión sacudió el oriente de Cúcuta y dejó ventanales destrozados en al menos diez apartamentos del conjunto Brisas, daños en el Anillo Vial y pánico entre habitantes de Prados del Este y sectores aledaños, cerca del centro comercial Jardín Plaza.
Lo que parecía un sábado tranquilo, día en el que muchos estaban pendientes de la llegada de J Balvin para un gran concierto que movió la economía, se convirtió, en cuestión de minutos, en terror e incertidumbre. A las 6:45 de la mañana cundió el pánico.
Lea además: Jhoset habría sido advertido antes de que lo llevaran a morir en la trocha Chaparral, en Los Patios
Una fuerte explosión se escuchó en gran parte de la ciudad y una estela de humo se elevó desde la zona alta. En ese instante acababa de ser accionada una carga explosiva contra una patrulla del Departamento de Policía de Norte de Santander (Denor).
El vehículo era conducido por el intendente Elkin Fabián García Patiño, quien resultó con algunas heridas y fue trasladado de inmediato a la clínica Medical Duarte. El uniformado transitaba en dirección redoma de El Escobal–El Salado e iba solo.
La camioneta Renault Duster, con el código 36-0488 y placas EAW-094, terminó con las puertas del lado del copiloto hundidas y todos los vidrios quebrados.

“Estaba durmiendo y mi hija me acompañaba, mientras mi esposa se bañaba, cuando escuchamos el bombazo. Nos despertamos y la niña se levantó asustada, tenía el corazón muy acelerado. ‘¡Papi, papi! ¿Qué pasó?’, me preguntó nerviosa. Le dije que se tranquilizara, que no sabía qué había ocurrido, pero claramente yo sabía que había sido eso”, relató un habitante del conjunto cerrado Brisas.
Indicó que de inmediato, en el grupo de WhatsApp del condominio, comenzaron a hablar sobre el hecho y los daños causados por la onda explosiva. El vecino recalcó que fueron minutos de incertidumbre, pues hace menos de medio año en el mismo lugar ocurrió otro atentado.
Le puede interesar: Atentados con drones y asesinatos mantienen en alerta al Catatumbo
Uno de los ventanales cayó sobre el panorámico de un vehículo que estaba en el estacionamiento. “Eso sonó muy fuerte. Gracias a Dios no había personas cerca del lugar, porque pudieron haber salido lastimadas”, expresó otro morador.
El ataque ocurrió en la misma alcantarilla donde, hace apenas cuatro meses, estalló otra bomba. El pasado 6 de diciembre, la detonación destruyó una de las calzadas de esta vía, lo que provocó un accidente vehicular al reconocido gimnasta Jossimar Calvo y a su novia. Las víctimas se estrellaron contra los escombros minutos después de la explosión y el vehículo quedó inservible.
El coronel Libardo Fabio Ojeda Eraso, comandante de la Policía Metropolitana de Cúcuta (Mecuc), rechazó el atentado, pero no se atrevió a responsabilizar a ningún grupo armado. En horas de la tarde se desarrolló un consejo extraordinario de seguridad para evaluar la situación y tomar medidas.
Sin embargo, fuentes judiciales creen que detrás de este ataque estarían integrantes del Ejército de Liberación Nacional (Eln), al mando de alias Coqui, tercer cabecilla y jefe de finanzas de esa organización.
Tres detonaciones en Ragonvalia

Dos horas después, el terror se apoderó de los habitantes del casco urbano de Ragonvalia, en la frontera con la población de Delicias (Venezuela). A las 8:30 a.m., tres bombas fueron activadas al paso de un vehículo del Denor, dejando heridos al subintendente Willian Hernando Pinto Rojas y a los patrulleros Karen Paola Sánchez Ospino y Julio César Quiñones.
Lea aquí: Todos quedamos sorprendidos: Edwin fue víctima de un crimen inexplicable en Cúcuta
Los gritos de los vecinos que habitan sobre la vía que conduce al Puente Alianza y al río Táchira acompañaron la escena. “¡No se meta, papi, no se meta!”, gritó desesperada una mujer al ver que uno de sus familiares se acercaba al sitio de la explosión, mientras otras residentes lloraban del susto.
“El artefacto fue dejado a un costado de la vía. Me encontraba en la vereda La Alhambra cuando se escucharon tres detonaciones: la primera fue muy fuerte, las otras un poco más leves. Vibró el techo de la casa. Gracias a Dios no hubo víctimas mortales”, expresó un líder campesino.
Los uniformados fueron trasladados al hospital del municipio y luego movilizados en helicóptero hasta la clínica Medical Duarte, donde se recuperan de sus heridas. Trascendió que detrás de este hecho estaría el Eln, único grupo armado que delinque en la zona.
El secretario de Seguridad de Norte de Santander, George Quintero, anunció una recompensa de 50 millones de pesos por información que permita esclarecer los hechos y capturar a los responsables.
“Rechazamos contundentemente los actos violentos presentados en el departamento. Nuestra solidaridad con la fuerza pública, en especial con nuestra Policía”, señaló.
Quintero manifestó su apoyo a las víctimas de los atentados y a sus familias, e instó a los grupos armados ilegales a respetar la vida y cesar sus acciones violentas.
Gracias por valorar La Opinión Digital. Suscríbete y disfruta de todos los contenidos y beneficios en: https://bit.ly/SuscripcionesLaOpinion .