El paso de una ‘niñera’ o vehículo transportador de carros cruzando desde Norte de Santander hacia el estado Táchira hace muchos años que no se veía por la frontera colombo-venezolana que vivió una larga temporada de turbulencia, desencuentros y cierre total.
Activar las exportaciones de carros hacia el mercado del vecino país, como la que se hizo el pasado lunes y las que también ha hecho por lo menos un concesionario desde Cúcuta, señala que la reactivación empieza a marchar sobre ruedas.
Todo parece indicar que se están superando los obstáculos en asuntos relacionados, por ejemplo, con el proceso de pagos por parte de los importadores venezolanos a los proveedores colombianos. Porque siempre ha existido la incertidumbre sobre la agilidad y eficacia de los procedimientos administrativos para que las exportaciones sean pagadas.
En el pasado, que calculándolo es de aproximadamente una década, la comercialización de automóviles de diferentes marcas desde territorio colombiano estuvo suspendida por los factores económicos y políticos, que tenía un alto movimiento.
Según el recuerdo de un operador aduanero de la zona, en la época dorada del comercio entre ambos países, su logística en exportaciones e importaciones comprendía, en promedio, de 2.100 a 2.300 carros mensuales.
Al entrar a jugar en el intercambio comercial el rubro de los vehículos, se espera entonces que los flujos de dólares comiencen a crecer, en la búsqueda de acrecentar el ingreso de divisas.
Todo lo que se haga para que la actividad por la zona fronteriza entre Norte de Santander y Táchira se incremente desde el punto de vista de las toneladas de mercancías movilizadas y la llegada de dólares, constituye un buen viento hacia el retorno de la gran dinámica que caracterizaba a esta región binacional en otros tiempos.
Venezuela en este momento constituye un buen mercado para los vehículos, teniendo presente que una gran proporción del parque automotor que rueda por las vías y calles de ese país no son de modelos recientes.
La posibilidad de comercialización tiene una opción favorable, puesto que hay ciudadanos que desean actualizar sus carros y adquirirlos nuevos, porque esto implica hasta un ahorro en gastos por concepto de reparaciones y compra de repuestos.
Lo anterior se fundamenta en lo expuesto por quienes hacen la logística, al indicar que de aquí a diciembre, según las proyecciones, Renault va a estar sobre los 50 vehículos vendidos a Venezuela. Mientras para 2024 considera que unas 600 unidades se puedan mover hacia el vecino país.
En medio de la recuperación que se registra en el campo de las importaciones y las exportaciones, la Cámara Colombo Venezolana precisó que el avance en materia de intercambio ha sido significativo si se hace la comparación desde una reactivación de la frontera desde cero.
Los principales grupos de artículos exportados hacia Venezuela en el periodo enero – septiembre del presente año fueron alimentos, bebidas y tabaco con una participación del 30%, seguidos por productos químicos (27%) y materias plásticas (12%).
Ahora hay que empezarle a sumar el rubro automotor, con lo cual las cifras tenderán a subir de manera significativa, máxime cuando se tiene prevista una reunión gremial fronteriza para establecer estrategias que lleven a duplicar las cifras, trabajar más unidos y seguir creciendo, como lo dijera Víctor Méndez, director de la regional Oriente de la Cámara Colombo Venezolana.
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