La ejecución de obras públicas en Cúcuta puede ser una de las salidas que ayude a contener nuestros recurrentes problemas del desempleo y la informalidad, porque son altas generadoras de mano de obra, que de manera urgente necesitamos en medio de la crisis actual.
Serán $90.000 millones los que la Alcaldía dispondrá para el desarrollo de una serie de proyectos en la capital de Norte de Santander, que le deben de dar prelación a los habitantes de la ciudad en lo que tiene que ver con el empleo.
Y también debe lograrse que la mayoría de las compras que hagan los ejecutores de esas obras previstas también le den prelación al mercado local, puesto que será una forma de ayudar a la tan anhelada y necesaria reactivación de la economía.
Ese efecto dinamizador de más personas con trabajo y que devenguen ingresos sumado al de la adquisición de materiales y elementos en la región, se convertirá en un gran alivio a la crisis social que se enfrenta, por diversos motivos.
Los cucuteños esperan que este plan que se financiará con el superávit logrado por la administración del alcalde Jairo Yáñez empiece lo más pronto, puesto que se enmarca dentro del esperado ‘plan de choque’ para detener el deterioro socioeconómico generado por la pandemia que agravó lo que ya venía con dificultades desde mucho antes y que ahora también sufre los efectos del paro nacional, que hoy completa un mes.
Estos recursos, de acuerdo con la autorización que la administración municipal recibiera del Concejo, van dirigidos a infraestructura, educación, cultura y deporte, mitigación del riesgo y fortalecimiento institucional.
Aunque por el momento no hay detalles -que deberían ser solicitados por la prensa- el programa de transporte público masivo de pasajeros es uno de los que recibirá la inversión municipal para ponerlo en marcha.
Ya es hora de que Cúcuta sea una ciudad incluyente que a sus pobladores les facilite la movilidad dentro de los cánones previstos de zonas urbanas amigables con el medio ambiente.
Habrá que esperar de qué se trata y cuáles son sus características, pero ya es un avance que después de tantos anuncios irrealizados en el pasado, ahora por fin parezca que este asunto entrará a volverse parte de la realidad.
Ojalá se avance también rápidamente en activar la terminación del inconcluso puente Benito Hernández Bustos que dentro de ese monto de dinero va a tener los recursos para concluirlo.
Y hay más. Como por ejemplo la construcción, mantenimiento, rehabilitación y mejoramiento de la infraestructura vial vehicular, no vehicular y de otros transportes alternativos en el área urbana de Cúcuta, que incluyen más ciclorrutas para seguir dándole impulso al uso de la bicicleta.
Lograr que se materialicen las obras contempladas por la Alcaldía no solamente ayudará por el momento a paliar ese galopante desempleo, sino que a mediano y largo plazo implicará el mejoramiento de la calidad de vida de los cucuteños, que es fundamental en todos los aspectos de la cotidianidad.
Ojalá se abran pronto los frentes de obra y que muchos de quienes hoy no tienen trabajo en poco tiempo tengan la oportunidad de hacer parte de esas cuadrillas de obreros y profesionales que desarrollarán el ambicioso plan impulsado por el gobierno local, puesto que así como muchos de los proyectos planteados son urgentes es igualmente impostergable aliviar la problemática social.
