Los buenos resultados en educación, tienen por estos días a Cúcuta y al departamento sacando pecho.
Esta semana dos noticias relacionadas con el tema permiten soñar con que sí es posible hacer de la educación una prioridad y una herramienta para sacar adelante a cientos de jóvenes y de familias que por años han estado estancadas en la trampa de la pobreza.
Una de ellas es que Norte de Santander se consolidó como el segundo departamento, después de Nariño, con más jóvenes seleccionados para el programa ‘Ser pilo paga’ en proporción al número de habitantes.
En total, 833 jóvenes (507 de Cúcuta y 326 del departamento) tienen autorización del Gobierno para escoger una universidad de alta calidad dónde estudiar.
De estos jóvenes, solo el 23% asiste a colegios privados, lo que significa que algo están haciendo bien las escuelas públicas, de las cuales se están graduando estudiantes que han demostrado, a través de las pruebas, haber recibido una educación de calidad.
La segunda noticia fue la confirmación de que Laura Juliana Colmenares, una cucuteña estudiante del colegio Calasanz logró el mejor puntaje de todo el país en las pruebas Saber.
De un total de 500 puntos, Colmenares obtuvo un puntaje de 492, es decir un examen casi perfecto.
Estas buena nuevas no son realmente producto de la casualidad. Algo importante está sucediendo en Cúcuta y en la región en materia educativa y eso es motivo suficiente para seguir poniendo todo el empeño en esta política trascendental.
Porque de la continuidad depende que en las próximas décadas, Norte de Santander realmente pueda consolidarse como un departamento con altos índices de calidad educativa.
Los programas que ha implementado el Ministerio de Educación y las acciones de la Alcaldía y la Gobernación para gestionar becas para investigación y recursos para mejorar la infraestructura educativa, constituyen un aporte significativo para empezar a generar un cambio, que por supuesto lleva tiempo.
Programas como ‘Todos a aprender’, que pretende transformar la calidad educativa a través de una estrategia de acompañamiento y formación de maestros para fortalecer sus competencias profesionales, dirigida por los docentes que tengan mejores resultados y que tengan métodos exitosos en el aula de clase, seguirán contribuyendo a que los alumnos del sector público logren la excelencia educativa.
Eso sumado a otras iniciativas tan valiosas como el programa ‘Ser pilo paga’ que abre un universo de oportunidades a los bachilleres con mejores resultados para que se formen en las universidades más prestigiosas del país y que ahora también ofrece un capítulo para maestros, permiten pensar que, en el corto plazo, el país experimentará una transformación desde la educación, que repercutirá de forma positiva en otros sectores.
Que Norte de Santander se quede con buena parte de las becas que se ofrece para los mejores estudiantes del país es un motivo de orgullo.
También lo es que contemos con varias instituciones que han logrado ocupar importantes lugares en la lista de los mejores colegios del país.
Aunque no faltará quien diga que en materia de resultados, aún falta mucho por avanzar, no hay duda de que estos hechos confirman que vamos por el camino correcto.
La apuesta por la educación es la más acertada y ha sido la herramienta a través de la cual países como Corea del sur o Finlandia, han logrado transformarse como potencias.
Ese mismo camino debe seguir Colombia. Con grandes desafíos por delante que nadie desconoce, estos resultados son un indicio claro de que vamos avanzando en la dirección correcta.
