Suscríbete
Elecciones 2023 Elecciones 2023 mobile
Editorial
La pandemia
Aunque el ministerio dice que es ‘recomendación’, a los ciudadanos les corresponde la misión del autocuidado para cuidar a los demás, porque esa es la mejor forma de evitar que los casos se disparen con el riesgo de que otra vez las UCI.
Authored by
Image
La opinión
La Opinión
Viernes, 8 de Julio de 2022

¡Importante! “Ante el incremento de casos de COVID-19 por la subvariante BA.5 de Ómicron, desde el Ministerio de Salud recomendamos el uso de tapabocas en espacios cerrados”.

Así aparece publicado en la cuenta de Twitter del organismo con el propósito de enfrentar los riesgos, en medio de los problemas respiratorios.

Eso implica una advertencia directa a todos, en especial por ejemplo los que van en las busetas o buses de transporte urbano, que es donde por ejemplo hay mayores riesgos por la aglomeración.

En el mismo sentido es importante que persista la exigencia de que la gente cuando vaya a los centros comerciales también use este elemento de protección, atendiendo el pedido gubernamental.

Aunque el ministerio dice que es ‘recomendación’, a los ciudadanos les corresponde la misión del autocuidado para cuidar a los demás, porque esa es la mejor forma de evitar que los casos se disparen con el riesgo de que otra vez las UCI puedan empezar a mostrar inquietantes aumentos de su uso.

Para que la gente tenga en cuenta que no se trata de un llamado cualquiera, el Ministerio de Salud observó que hoy se vive un panorama que no debe descuidarse, desde el punto de vista del comportamiento epidemiológico, la finalización del período de vacaciones y la próxima reanudación de las actividades escolares.

Todo esto implica mayor movilidad de personas en espacios como establecimientos educativos, por ejemplo, y también una elevación en la ocupación y uso de los vehículos de transporte urbano y mayor presencia de personas en áreas comerciales e institucionales.

 Así como cuando todo empezó, esta petición apunta a una adecuada protección de los adultos mayores y de quienes tienen comorbilidades y enfermedades de base, porque siguen siendo población de alto riesgo.

Cuando se escucha a los funcionarios de Salud ratificando que la emergencia sanitaria llegó a su fin, pero que la pandemia continúa, y que el tapabocas es bueno tenerlo en cuenta, llama la atención como la mayoría de los taxistas, por ejemplo, ni lo usan, pese a los riesgos que persisten.

Por fortuna, en las clínicas  y hospitales y  los hogares geriátricos y gerontológicos sí es obligatorio portar el tapabocas, porque aquí vale la pena precisar algo: no podemos todavía hablar de la pandemia como un hecho del pasado, porque sigue siendo un visitante del presente.

Y como continuará azotando a la gente y produciéndole efectos sobre la salud, la otra mejor decisión es continuar cumpliendo con los esquemas de vacunación, en la aplicación de las dosis de refuerzo, porque afortunadamente hemos visto que ha sido la mejor barrera para aminorar los síntomas o evitar llegar a las UCI o perder la vida, cuando la COVID-19 ataca.

Y eso no lo decimos nosotros, el propio viceministro de Salud Pública y Prestación de Servicios, Germán Escobar, dejó el siguiente mensaje: “recordemos que las vacunas ya han demostrado su alta efectividad y seguridad en la reducción de la enfermedad grave y muerte”.

En Norte de Santander, a corte del 30 de junio de 2022 se han recibido 2’711.351 dosis, de las cuales se han aplicado 2’586.118 distribuidas de la siguiente manera: 1’105.635 en primeras dosis, 242.529 en dosis únicas, 853.304 como segundas dosis, 364.808 para el primer refuerzo y 20.532 en el segundo.

Para cerrar, queda esta reflexión de la directora de la Organización Panamericana de la Salud, Carissa Etienne: “No podemos ignorar que todavía tenemos 224 millones de personas en nuestra región (del continente americano) que no han recibido una sola dosis de vacunas contra la COVID-19”.

Temas del Día